Está en manos de Movistar y AT&T que Telcel gane más espectro del 2.5 GHz

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Por Nicolás A. Lucas

El Economista

Si la licitación del espectro de la banda de los 2.5 Gigahercios sale a subasta como hasta ahora ha propuesto el regulador en su proyecto de bases, entonces estará en manos de Telefónica Movistar y de AT&T impedir que su competidor Telcel concentre más de esas frecuencias para telefonía e Internet móvil, una posibilidad que se podrá hacer realidad a partir de la segunda fase del proceso licitatorio, pero que desde ya no gusta a muchos actores de la industria de las telecomunicaciones móviles.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) hizo público el martes su proyecto para licitar y explotar los 130 MHz de la banda del 2.5 que el Estado recuperó de manos de una docena de empresas en septiembre del 2013. El regulador quiere colocar todas las frecuencias en el mercado para mejorar las comunicaciones móviles de los mexicanos, por eso propuso licitar 120 MHz divididos en seis bloques de cobertura nacional y dejar dos bloques de 5 MHz como barreras contra las interferencias.

En su proyecto de licitación, que se hará oficial si la industria no opina otra cosa, el IFT resuelve que Telcel no puede entrar en competencia por más espectro de esa banda en la primera etapa del proceso; esto, conforme a mecanismos de fijan límites a la tenencia espectral y que Telcel rebasaría en la primera fase tras una serie de adquisiciones de frecuencias por parte de esa empresa en procesos licitatorios y en el mercado secundario del espectro ocurridos recientemente.

La intención de la autoridad reguladora es la de equilibrar las oportunidades para todos los interesados; permitir que todos compitan, pero sin afectar a la competencia y para que pronto todas esas señales estén usándose en beneficio de los mexicanos, después de junio del 2018, cuando empiecen a entregarse los primeros títulos de concesión a los que resulten ganadores de la licitación.

De esta manera, las bases de la licitación perfilan que, de confirmarse su interés por estas frecuencias, el Consorcio Altán podrá ir hasta por 5 bloques de espectro del 2.5 desde la primera fase; AT&T, hasta por 3 bloques; Telefónica Movistar, hasta por los 6 bloques disponibles, los mismos que podrá ir un posible nuevo jugador, nacional o extranjero. Telcel tendrá que guardarse las ganas de participar en esa fase, pero en la segunda podrá ir por un bloque de 20 MHz; AT&T también tendría oportunidad de conseguir un bloque adicional en esa etapa y Telcel podrá ganar hasta 40 MHz en total tras la tercera fase de la licitación, si ese llegara a ser su interés con el espectro de los 2.5 GHz.

La industria en general y AT&T y Movistar en particular ya se han pronunciado abiertamente porque se limite a Telcel en la competencia por más señales de la banda del 2.5, esto porque esa operadora recientemente, en abril pasado, se hizo con los 60 MHz de espectro pertenecientes a MVS Comunicaciones y el regulador avaló la operación.

Podría entenderse que el IFT puso atención a los comentarios vertidos en prensa por la competencia de Telcel y por eso en la primera etapa de la licitación el regulador dejará disponibles todas las posibilidades para que AT&T y Movistar compren toda la banda del 2.5 para ellos.

Existen motivos por los que Movistar y AT&T tendrían que reforzar su apuesta por esta licitación desde el primer día.

La licitación de la banda de los 2.5 GHz, un espectro que por su naturaleza técnica es muy noble para el transporte masivo de datos, será la última que se concrete en México antes del año 2021 y mientras, el consumo de servicios de los 107 millones de mexicanos con línea celular irá creciendo de manera exponencial año contra año. La siguiente subasta de una banda de capacidad, como la del 2.5, será con el espectro de los 2.3 Gigahercios, pero el IFT todavía no tiene al menos una fecha estimada para esa licitación.

Para AT&T será importante esta licitación, porque a lo largo de América Latina se ha ido haciendo con trozos de esas señales, vía subastas o con la compra de otras compañías que ya contaban con licencias del 2.5; en algunos mercados para ofrecer servicios de banda ancha o TV de paga; en México las usaría para Internet y telefonía móvil, principalmente.

Juan Gnius, analista de telecomunicaciones en TyN Media Group, no estima como disparatado, que, por un lado, AT&T decida apostar por la banda del 2.5 en México como la venido haciendo en el resto de Latinoamérica para ir generando eficiencias de negocio; por el otro, que la compra de estas licencias en México refuercen su posición como un operador con capacidad de ofrecer servicios robustos al consumidor.

Sustentos de estas perspectivas, es que AT&T ha ido apostando servicios desde el espectro de 1.7/2.1 GHz en América del Norte y en México, AT&T fue la primera empresa de los tres grandes operadores móviles que envió al IFT sus comentarios sobre cómo licitar el 2.5, clara muestra de su interés por ese espectro.

Telefónica, por su parte, declinó competir en la subasta de espectro AWS del año 2015; hizo entonces una serie maniobras en las que intercambió frecuencias con AT&T para irse concentrando en la banda de 1.9 GHz y lanzó un comunicado advirtiendo que esa decisión no significaba desinterés por las licitaciones de espectro, pues su estrategia de negocio empataba más con el 2.5 GHz, que confirmó en mayo del 2016 cuando abiertamente dijo a la prensa que sí pujaría por espectro de esa banda.

México es el último gran mercado de América Latina donde la banda de los 2.5 GHz falta por licitarse. En Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Venezuela ese espectro está o se encuentra en vías de explotación para distintos servicios y Movistar no ha dicho que no a las licitaciones en esos países.

Telefónica adolece con sus operaciones en México y sus estados financieros a escala global tampoco están en su mejor momento, pero ello no es indicativo de que decida por segunda y consecutiva ocasión declinar ir por más espectro que licite el IFT.

“La lógica es que Movistar participe, porque si no le entra prácticamente queda sellado su destino en el mercado mexicano y se confirmaría que México ha sido un mercado doloroso para Telefónica; un mercado donde Movistar ha puesto mucho dinero desde sus inicios, pero donde no ha podido torcer a Telcel, porque el resultado, en facturación y usuarios, no es del todo agradable para Telefónica en Madrid”, platica desde Buenos Aires el analista Juan Gnius.

En su informe de resultados para el periodo enero-junio del 2017, Telefónica informa sobre 1 millón de euros invertidos en espectro radioeléctrico en Alemania en ese lapso y de 4 millones más para su negocio de Hispanoamérica.

Parte de esos recursos suponen los 82 millones de pesos, al tipo de cambio, que Movistar pagó a Servicios de Acceso Inalámbrico (SAI) por tener la posibilidad de explotar 30 MHz de 1.9 GHz de SAI en cinco entidades del centro-sur de México.

Por lo anterior, no es imposible que Movistar y AT&T sí vayan con todas sus baterías por el espectro del 2.5 GHz:

“Van entrar (Movistar y AT&T), tienen que entrar a la licitación, porque, de inicio, pueden hacerse de un recurso que la competencia no tendrá. Como medida defensiva, comercialmente hablando, van a tener que entrar”, agrega Juan Gnius, de TyN Media Group. “Hace lógica que el IFT no deje entrar a Telcel en esa etapa, para equilibrar oportunidades, y entonces vamos a ver qué ofrecen los otros operadores por un espectro que tanto dolor de cabeza le causó al Estado su recuperación”.

Fuente: El Economista

 

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