Los negocios de Ultravisión con Dish, ¿cómo influyen en Televisa?

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Por Nicolás Lucas
El Economista

La regulación que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) imponga próximamente a Grupo Televisa como agente con poder sustancial de mercado en el negocio de la televisión restringida, tendrá que estar respaldada por un trabajo muy fino. El análisis de la nueva política deberá tomar en cuenta que en los últimos meses han habido más movimientos en ese mercado en todo el país, como los recientes acuerdos comerciales entre Dish y Ultravisión respecto al traspaso de suscriptores de una a otra marca y cuyos efectos podrían definir una política regulatoria más estricta o más blanda para Televisa, al menos en aquellos mercados donde esos otros dos operadores ya han cambiado el rostro de la TV de paga mexicana.

Recientemente, Ultravisión, un operador regional de televisión de paga por vía microonda del grupo Ultra Telecom, empezó a transferir sus clientes a Dish de MVS Comunicaciones, con el fin de no dejarlos desconectados de ese servicio ante la obligación con la que ahora está a contrarreloj de configurar una red de servicios inalámbricos con foco en la Internet o la telefonía antes del 31 de diciembre del 2017 y a través de los 60 Megahertz que aún le quedaron entre las manos, luego de un acuerdo alcanzado con la Secretaría de Comunicaciones el 6 de septiembre del 2013 sobre el destino de la banda de los 2.5 GHz que antes poseyó en su totalidad en 13 zonas geográficas de cobertura repartidas a lo largo del país.

Ultravisión y otra decena de empresas más que desde los años 90s explotaron la banda del 2.5 GHz, entre ellas MVS también, convinieron con el Estado devolver 130 de los 190 MHz que componen ese espectro; apagar los servicios de audio y/o video restringido antes ofertados desde esas frecuencias y acercarse al IFT a solicitar el título de concesión correspondiente para la prestación de los nuevos servicios, de lo contrario el regulador está facultado para iniciar un proceso de rescate del bien intangible.

Para cumplir con todo ello las compañías tuvieron hasta el 31 de diciembre del 2016, más un año de gracia que concluye en escasas tres semanas.

Megacable Holdings, otro de los tenedores de esa banda de frecuencias, decidió aceptar una indemnización del Estado sobre su banda del 2.5; MVS Comunicaciones, por su parte, prefirió el traspaso de su espectro a Telcel y a TDS Comunicaciones, aunque no le gustó el rescate de su espectro, también ya está siendo indemnizado. Pero Ultravisión optó por solicitar al IFT el “apagón” de los servicios de TV por microonda en varios de sus territorios y en otros decidió vender combos de Internet con TV de paga.

En Aguascalientes, Guerrero, Jalisco, Morelos, Puebla, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, Ultravisión ha tenido los permisos para ofrecer un servicio de TV restringida por microonda. Y en esas regiones, de un total de 2,124 mercados particulares de todo México, Grupo Televisa también fue declarado el 24 de febrero del 2017 como un actor con posibilidad de ejercer prácticas comerciales a su favor en la televisión de paga, según uno de los once documentos del IFT sobre el tema que son públicos y por lo que de cualquier cambio en la cara de esa industria el regulador tomará nota para ejercer una nueva regulación para Televisa pasado el primer trimestre del 2018, como ya ha confirmado el órgano desde la semana pasada.

Ultravisión ha informado que en Aguascalientes, por lo menos allí, Dish se hará con sus clientes sin costo alguno para éstos y en plazas como Puebla y Tlaxcala se desconoce si Ultravisión repetirá la misma acción o si mantendrá ese servicio bajo su propia marca; esto, luego de llamadas telefónicas de este medio a los agentes de ventas de paquetes de servicios en esas ciudades, que desconocieron si Dish también pudiera absorber a los usuarios de Ultravisión; o en su caso, Megacable o Star TV, por ejemplo, que también brindan cobertura en esas zonas.

El IFT brinda una pista: en el expediente P/IFT081117/676 el regulador presiente que Ultravisión se acercará también para solicitar la interrupciones de sus servicios de TV por microonda en Puebla y Tlaxcala; de concretarse este hecho, el regulador tendría que poner atención en cómo repercute una acción así para la política regulatoria que pronto impondrá a Televisa, aun cuando esta compañía logró el 22 de noviembre que la Suprema Corte de Justicia de la Nación atrajera un recurso de inconformidad para que sea esa instancia la que defina si la televisora es o no un actor con poder sustancial de mercado en televisión restringida.

Ultravisión no cotiza en Bolsa y tampoco Dish, por ello es que se desconocen sus cuotas de usuarios con precisión, como para medir el impacto en el mercado la acción de que una empresa envíe a otra sus clientes.

En las páginas 229 y 441 del documento de la resolución que da cuenta de la declaración a Televisa como agente con poder sustancial de mercado, el IFT pone como información no pública los datos de mercado de empresas como Ultravisión, Dish y de las mismas filiales de Televisa en televisión de paga.

Un competidor de Ultravisión en TV de paga, que comentó en incognito esta información, presumió que este operador tendría aproximadamente 20,000 cuentas activas en Aguascalientes, donde cedió esas suscripciones a Dish y donde este actor se allegó entonces de toda una nueva base de clientes.

Dish fue contactado para comentar esta información; atendió de recibido y envió este comentario: “Es un proyecto que lleva más de tres años de colocación de suscriptores en el que no solo está Dish, sino también otros operadores. A la fecha, son varias ciudades en siete estados y pasan a ser clientes de Dish; en número de suscriptores se va moviendo y no quiero darte un dato inexacto”, expuso Dish a través de un portavoz.

Ultravisión de Ultra Telecom lleva 26 años en el mercado; cuenta con 60 Megahercios del 2.5 GHz valiosos en la industria por la naturaleza de este espectro de ser más apto para la capacidad de transporte de datos.

Es por ello que cada trozo de la banda del 2.5 se ha vuelto muy atractivo para servicios móviles de nueva generación.

La compraventa de los 60 MHz de MVS a favor de Telcel también habrá elevado el valor económico de esas frecuencias en manos de quien los posean, como Ultravisión. Pero el resultado que deje la siguiente licitación en 2.5 GHz en cuanto demanda y ofertas de pagos de derechos harán que mantener esas señales en manos de un operador con menor músculo financiero, complicará las cuentas de éste a la hora de los pagos de refrendos.

Lo relacionado con Dish no es lo único en que Ultravisión debe estar pensando sobre su banda del 2.5 GHz.

En el IFT aún no le han entregado su título de concesión única o habilitante que le permita ofrecer servicios inalámbricos y mientras, la compañía ha ido interrumpiendo sus productos de audio/video restringidos.

En el regulador reconocen que Ultravisión ya se acercó a solicitar el título habilitante para esos nuevos servicios, pero entre fines del 2016 y mediados del 2017; prácticamente en el último minuto de que expirara el plazo definido con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en 2013 y el Instituto Federal de Telecomunicaciones todavía verificará si el operador cumplió con las obligaciones fijadas en esas fechas.

“Una situación como la se presenta de pedir la concesión no se significa que ya sea un acto consentido por el IFT; para que se el autorice no basta pedir sino cumplir los requisitos”, dice Agustín Ramírez, abogado especialista en telecomunicaciones en el bufete Ouraboros. “Si no llevaron a cabo todos los actos materiales para explotar la banda, entonces la concesión podría caducar y entonces el Estado podría revertirla”.

Hasta el 8 de noviembre, Ultravisión no había informado tampoco al regulador sobre una eventual plática con un tercero sobre el futuro de sus frecuencias en el 2.5 GHz; sólo sobre sus planes de ofrecer productos de servicios inalámbricos, en los que algunos tienen que ver con televisión de paga de manera propia o de la mano de Dish y que por tanto su configuración repercutiría en las políticas regulatorias sobre el Grupo Televisa.

“Ya se declaró que Televisa es un actor dominante en esos 2,124 mercados y ahora viene el trabajo fino del regulador”, dice Sandra Rodríguez, directora de Jurídica en Telecomunicaciones, Jentel. “La regulación que resulte de sus investigaciones, tendría que tener contemplado este hecho y otros similares que ahora se nos estén escapando; en un tema tan delicado, nada se le debe ir al IFT o Televisa puede tumbarle la resolución; ellos están buscando cualquier error que pueda haber”.

Fuente: El Economista

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