Movistar despide a directivos en México por un escándalo de sobornos

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Por Nicolás Lucas, El Economista

Grupo Telefónica, dueña de la marca Movistar en México, cesó a un grupo de directivos de esta filial tras haber detectado una conducta de pago de sobornos a funcionarios de gobiernos estatales y municipales como un método para agilizar los procesos de instalación de torres de radiocomunicación.

De acuerdo con el portal español de noticias El Confidencial, Telefónica recibió denuncias internas y confirmó las pruebas que la llevaron a despedir a directivos de su filial mexicana. Los hechos, además, ya son del conocimiento de la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España (CNMV) y de la Securities Exchange Commission de Estados Unidos, la SEC.

Telefónica México fue contactada vía telefónica y por correo electrónico para conocer una opinión sobre esta información, pero de momento no ha sido posible conseguir una respuesta. La matriz de la empresa dijo a El Confidencial que no es política suya hacer comentarios sobre colaboraciones con gobiernos en este tipo de asuntos.

ACTUALIZACIÓN 11/05/2018 17:32 HORAS: Movistar respondió a El Economista alrededor de las 5 de la tarde de este lunes con la postura oficial de la compañía: “Ningún directivo de Telefónica México ha salido de la organización por prácticas atribuíbles a corrupción o sobornos de ningún tipo a ninguna autoridad mexicana”. La respuesta puede consultarse aquí.

La investigación a la subsidiaria mexicana se inició en 2015 y concluyó recientemente, según fuentes citas por el portal ibérico.

De acuerdo con la información, directivos de Telefónica pagaron coimas a alcaldes y gobernadores de varios estados de México para instalar las radiobases a una mayor velocidad, ante los engorrosos trámites que las empresas del sector enfrentan para expandir sus redes de telecomunicaciones.

La política pública de México para la instalación de infraestructura se vuelve más complejo cuando de niveles estatales y municipales se trata. Es una queja que mantiene la industria desde 2013-2014, cuando la construcción de la reforma sectorial. Recientemente, el Promtel, el órgano promotor de las inversiones en telecomunicaciones dijo a El Economista que una modificación al Artículo 115 constitucional redefinirá las atribuciones de los municipios en el despliegue de servicios, lo que se traduciría como un destrabe de los problemas para crecer la infraestructura de telecomunicaciones.

Así fue que los funcionarios de Movistar en México faltaron al código de ética de la compañía, que prohíbe a los empleados de la multinacional a entregar nada de valor tangible o intangible a cambio de un beneficio. Nada “a cualquier funcionario público o electo, agente, empleado o persona que actúe en nombre de un gobierno nacional, provincial o local, departamento, agencia, organismo, compañía de propiedad o control estatal, organización pública internacional, partido político o entidad que es financiada mayoritariamente por fondos públicos”, dice el código.

México, mercado difícil para Telefónica con Movistar

México es uno de los mercados más importantes para Telefónica en todo el mundo, pero también uno de los más complicados para competir por la presencia de América Móvil que maneja la marca Telcel y AT&T, el recién llegado que absorbió y fusionó a Iusacell-Unefon y Nextel desde 2015.

Los mexicanos saben poco de los planes de Telefónica para su filial Movistar. La empresa ha confirmado una inversión de 2,465 millones de dólares para Brasil en 2018 y un total de 8,000 millones de dólares para el periodo 2018-2020, esto luego de compromisos de canje de multas por inversiones pactadas con el regulador brasileño.

Telefónica también espera llevar 3,630 millones de dólares a Argentina hasta el cierre de este año. Pero de México no ha desvelado más.

Movistar tiene una serie de retos distintos en México; entre económicos y técnicos. En abril de 2017 se conoció que la empresa habría despedido a cerca de 400 empleados como una manera de mejorar su operación.

Está a contrarreloj por avanzar con su cobertura 4G y hacer el primer lanzamiento de una red propia con tecnología 4.5G; pensar en los refrendos de sus concesiones en la banda de 1.9 GHz que vencen este año, que según las definiciones de cada título en particular, debió haber iniciado esos procesos entre 2015 y 2016 o a más tardar en este 2018. También queda en duda si le corresponde a esta compañía ver por el futuro de las concesiones de AWS por PCS que intercambió con AT&T en 2015, cuando decidió no ir a la licitación de espectro móvil de ese año. Y está por confirmarse si entrará a la licitación de espectro en los 2.5 GHz, proceso que se identifica como la IFT-7.

La operación mexicana de Telefónica cerró 2017 con una baja de 5.2% en sus ingresos totales y de 11.6% en los ingresos por servicios. La compañía, en cambio, consiguió que sus entradas por datos móviles se incrementaran 4.2% en todo el año y en 18.5% para el último trimestre de 2017, compensando así los negativos en otros rubros de negocio.

Movistar México reportó a su matriz Telefónica ingresos generales por 1,336 millones de euros para todo 2017 y en 334 millones de euros para el cuarto trimestre del año. En ambos rubros los números fueron menores a lo registrado un año antes por la compañía.

Pese a los altibajos en las entradas de dinero, Movistar mejoró ligeramente su margen OIBDA; fijado en 22.6% para 2017 y en 21.9% para 2016. Este incremento brindará mayor certidumbre a la empresa para definir sus planes en México, como su intención confirmada de competir por frecuencias de espectro radioeléctrico en la banda de los 2.5 GHz para robustecer sus paquetes.

Fuente: El Economista

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