Reflexiones de GSMA Intelligence sobre la internet de las cosas en el MWC Shanghai

Compartir

Sylwia Kechiche, GSMA Intelligence

El lema del Mobile World Congress Shanghai (MWCS) de este año era “Descubrir un futuro mejor”. Como siempre, el MWCS ha abarcado un montón de temas. Uno de ellos, que no podemos ignorar, es la internet de las cosas. ¿Qué se ha hecho en ese terreno?

Asistí al MWCS hace dos años y sentía curiosidad por ver si la feria ha cambiado mucho en este tiempo. Y sí que ha cambiado, desde luego. Sobre todo porque NB-IoT, la tecnología de bajo consumo para la internet de las cosas, ha alcanzado la mayoría de edad. Los fabricantes ya no solo manifiestan su apoyo a NB-IoT, sino que exhiben productos.

He caminado mucho por los pabellones del MWCS, y no solo para ir y venir de las reuniones, sino también como guía de visitas centradas en la internet de las cosas. En mis entrevistas con expositores y en conversaciones con los asistentes, he podido distanciarme y ver lo que piensan las personas que se hallan en cabeza de la implantación de la internet de las cosas. Durante la feria han ido surgiendo algunas cuestiones fundamentales. Las he comentado en el curso de las visitas y esto es una visión general de mis pensamientos:

La falacia del “Campo de sueños”: Cada vez se entiende mejor que no se trata de “construyamos y ya vendrán” (bueno, quizá sí se trate de eso en China, pero el mercado de telefonía móvil más grande del mundo es muy especial. Como ya hemos explicado en otras ocasiones, el gobierno juega un papel significativo en escalar la internet de las cosas industrial en China). Las soluciones de la internet de las cosas han tenido un papel de gran importancia en el MWCS (trátese de NB-IoT, LoRa o 5G) y se ha destacado su uso en aplicaciones industriales. Aunque los modelos de negocio todavía no están plenamente definidos, parece que ha quedado claro que no tiene sentido implantar la tecnología de internet de las cosas tan solo para dejar marcada una casilla más. Se trata más bien de atender a las necesidades y peticiones de las industrias específicas. Con ello se suele resolver un problema concreto, por ejemplo la mejora en la producción de leche (también conocida como vaca conectada), o una mayor eficiencia en la fabricación al establecer conexiones inteligentes en el proceso de fabricación que van desde los robots a las líneas de producción. Se han visto muchos ejemplos de casos de uso en el recinto de exposiciones. Así, en el 4YFN Hall, Connected China ha presentado 12 desarrolladores, firmas y empresas incipientes, y productos y soluciones que usan tecnologías de la internet de las cosas que van desde yaks conectados hasta alcantarillas igualmente conectadas.

La importancia clave de las alianzas. No existe ninguna firma que pueda “hacerlo todo” en la internet de las cosas, esto es, que pueda presentar una oferta integral desde el chipset hasta la integración de sistemas, pasando por la aplicación. El ecosistema de internet de las cosas es complejo y está fragmentado, y por ello la red de socios es fundamental para el éxito. Huawei es un buen ejemplo de ello. Actualmente cuenta con una red de más de 1.000 socios. No tiene sentido que Huawei disponga de un experto propio en fertilidad de las vacas y por ello ha colaborado con Aotoso para desarrollar la correspondiente solución. Otras firmas siguen el mismo camino, como por ejemplo China Unicom, que aspira a crear un dinámico sistema industrial de internet de las cosas con el fin de incrementar la cooperación con las industrias verticales y así hacer posible la transformación digital. Zhang Yong, presidente del Instituto de Investigación en Tecnología de Redes de China Unicom, declara que su empresa también quiere “crear una comunidad de desarrolladores con el fin de activar las capacidades de innovación de los socios industriales”. Dicho enfoque ha quedado reforzado por los acuerdos que se han anunciado en la feria. China Mobile y Ericsson han firmado un acuerdo de cooperación para usar la Plataforma de Conexión de Dispositivos con el fin de dar mayor presencia internacional a la oferta de China Mobile en la internet de las cosas. China Unicom también ha anunciado que tratará de utilizar los dispositivos y tecnología LoRa de Semtech en China.

Ganadores y perdedores en LPWA. Me han preguntado con frecuencia cuál es la tecnología de LPWA (siglas inglesas de “bajo consumo en área extensa”) que triunfará. Entiendo que deberíamos tratar dichas tecnologías como complementarias, y no como competidoras. Tanto las tecnologías sujetas a licencia (NB-IoT y LTE-M) como las que no (LoRa y Sigfox) cuentan con sus respectivos ecosistemas de alianzas. Aunque se haya dicho que la internet de las cosas móvil será la solución a largo plazo para la LPWA con licencia, porque se ha confirmado que tanto LTE-M y NB-IoT serán una pieza clave en la 5G, las operadoras también están desplegando LoRa. ¿Por qué? Pues porque las redes privadas serán necesarias para la provisión de servicios a clientes empresariales en regiones muy específicas que no requieren una cobertura de red más amplia. En un futuro cercano, las diversas tecnologías de LPWA deberán coexistir. En vez de pensar en términos de una ganadora absoluta, tendremos que plantearnos cuál de las tecnologías funcionará mejor en cada una de las soluciones. Por ejemplo, la operadora estadounidense AT&T, una de las que respaldaban con mayor empeño LTE-M, anunció hace poco un despliegue de NB-IoT, mientras que la surcoreana KT ofrece LTE-M, NB-IoT y LoRa.

La seguridad es crucial. La seguridad ha recibido mucha atención durante las visitas guiadas y en toda la exposición. Los expositores han efectuado demostraciones de soluciones polifacéticas de seguridad para la internet de las cosas, que van desde la verificación de la autenticidad del dispositivo conectado hasta el cifrado y la conectividad segura. Por otra parte, la GSMA ha anunciado que más de una docena de operadoras móviles de todo el mundo se ha comprometido a aplicar las Directrices de Seguridad de la GSMA para la internet de las cosas. La delineación de prácticas preferibles y recomendaciones de seguridad para todo el sistema de la internet de las cosas no es más que una parte de la solución, pero también es un buen comienzo.

Lo que se está haciendo en China no se podrá reproducir en todas partes. Del mismo modo, las necesidades de China y de toda la región de Asia-Pacífico representada en el MWCS no se corresponden con las de todos los demás mercados. Pero sí apuntan a algunas cuestiones universales en la internet de las cosas, como la necesidad de casos de uso, seguridad, socios, etc. Será estimulante ver cómo evolucionan y se resuelven a lo largo del año. ¡Nos vemos en setiembre en el MWC Americas!

Fuente: MWL

Compartir