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Por Nicolás Lucas, El Economista

La XEW y sus 16 estaciones hermanas que directamente componen la cadena Radiópolis están en venta. Su próximo desprendimiento del holding Televisa ya vaticina una reconfiguración de la radio mexicana a todos niveles y grupos, y también un asunto de trascendencia para el Instituto Federal de Telecomunicaciones en materia de competencia económica.

Esta historia da trama para un rápido análisis a dos vías: quién, cómo, cuándo y cuánto compra de Radiópolis, es el primer asunto; el otro tiene que ver con el valor actual de la marca y sus contenidos que son muy escuchados por las audiencias, más allá de la mítica 900 de AM que en septiembre de 1930 dio origen al imperio Azcárraga del siglo XX.

El IFT tendrá que investigar y definir —para avalar o no la compraventa de Radiópolis—, a cuánto llega la participación accionaria del grupo español Prisa en la empresa y de confirmarse un control de más del 49% de la compañía en manos del socio español, entonces el comprador de Radiópolis forzosamente tendrá que ser mexicano, como establece el Artículo 71 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión (LFTR). Por tanto, Prisa tendría que salirse de Radiópolis para que llegara otro inversor extranjero y difícilmente podrá comprar la otra mitad de la empresa.

El regulador igualmente tendrá que esclarecer qué es lo que tiene Prisa de Radiópolis en su poder y qué es lo que está vendiendo Televisa, pues en el Registro Público de Concesiones del IFT se lee que las frecuencias de espectro de las 17 estaciones de la cadena son concesión y ya fueron pagadas por Cadena Radiodifusora Mexicana S.A. de C.V., filial de Grupo Televisa y con domicilio fiscal en el corporativo de Santa Fe. El conglomerado multimedios ya pagó cerca de 90 millones de pesos sólo por las concesiones de las seis emisoras del grupo en la Ciudad de México.

Además quedará para la duda, si está en intención de Televisa y Prisa argumentar que su acuerdo de 2002 sobre el control de Radiópolis se fincó mucho antes de la reforma sectorial de 2013-2014 en materia de inversión extranjera y entonces ello obligaría a los juristas a definir si para la venta de Radiópolis aplica o no el 71 de la LFTR, pues ya existe el antecedente, aunque de un tema aparte, en que MVS quiso llevar su canal de televisión de paga 52Mx a la televisión abierta con base en su propia interpretación de la reforma telecom y el pleito con el IFT ahora será resuelto por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

De momento, lo que está claro, dice Agustín Ramírez, jurista especializado en telecomunicaciones del bufete Ouraboros, es que “la LFTR limita la inversión extranjera directa al 49% y en este caso será importante que, previo a la operación mercantil, las partes se aseguren de que conforme a la titularidad de la tenencia accionaria no se violente esa disposición legal. Seguramente ellos ya hicieron una evaluación previa del porcentaje de inversión que implica la tenencia accionaria de Prisa, aunque la autoridad regulatoria, el IFT, tendrá que consultar a la Secretaría de Economía, la responsable de registrar los volúmenes de IED de los diversos sectores económicos”.

Y no sólo todo eso, el IFT también deberá definir si avala la venta de Radiópolis, por ejemplo a Grupo ACIR, de manera condicionada, luego que en solitario su nivel de audiencia es superior al de otros grupos ya con muchos escuchas como Radio Fórmula y superior también en número de frecuencias, más que la tenencia espectral de MVS o Imagen Radio en la CDMX, por lo que una concentración de Radiópolis con cualquier otro grupo radiofónico abrirá el debate al interior de la autoridad reguladora.

Radiópolis, una joya en la radio mexicana

Por el lado del micrófono, las estaciones de Radiópolis son de las más preferidas por todos los públicos que escuchan radio en la capital de la República, aun cuando su número de emisoras suponen la mitad de las que tiene el primer jugador de la plaza, Grupo Radio Centro, y aun cuando su nombre es asociado por los oyentes enteramente a Televisa, pese a ser mitad de Prisa y echar al aire a conceptos del grupo español.

Radiópolis es el segundo grupo más escuchado de la radio en la CDMX de entre los seis con mayor audiencia. Radiópolis tiene en la bolsa los segundos lugares en cuanto el alcance en porcentaje sobre una población específica, el segundo en el promedio de personas no duplicadas; el segundo en la audiencia promedio, segundo en las horas de radio escuchadas y en share y rating también, de acuerdo con datos facilitados por la agencia de mediciones INRA a este medio sobre el acumulado del periodo abril-junio de 2018.

Es de esta manera que en la pelea de cada día por la audiencia capitalina contra Grupo ACIR, MVS Radio, el NRM y Radio Fórmula, la cadena Radiópolis sale bien librada. El radiodifusor sólo es superado por el Grupo Radio Centro, que según el trimestre, mete a seis de sus estaciones en el top ten de las estaciones más escuchadas de la Ciudad de México.

“Así las cosas”, “Ya párate!”, “La corneta”, “Ke-Buena” y “Pasión W” son programas que se escuchan en la casa, en la calle, en el auto y por Internet también, de ahí los buenos índices de audiencia para Radiópolis, según INRA.

Con sus seis frecuencias transmitiendo en la Ciudad de México, la cadena Radiópolis gana aquí un alcance del 11.001% de la población medida que escucha radio; y en número, la cifra se convierte en 1 millón 867,423 personas únicas que gustan de conceptos como W Radio, Los 40 o la Ke-Buena.

La audiencia promedio de Radiópolis como grupo es de 293,920 personas únicas y éstas escuchan un promedio de 2.54 horas diarias a las estaciones de la marca, dice INRA. Por todo eso, Radiópolis tiene un share de 16.81% y 1.775 puntos de rating en la radio de la CDMX.

“Radiópolis puede que esté muy bien posicionada en la capital, pero no estoy segura que sea un buen negocio como lo fue, por ello no es prioridad de Televisa, además de que necesita capital para otras inversiones”, dice Claudia Benassini, profesora-investigadora de la Universidad La Salle en nuevos medios, contenidos y radiodifusión. “Su oferta de contenidos es atractiva, pero en especial por los programas de Martha de Debayle y El Weso que son emblemáticas de la W y de hecho, una parte del Weso emigró a Fórmula. Esta programación competitiva en una estación en venta es atractiva, aunque siempre está la posibilidad de que el comprador tome otras decisiones”.

Fuente: El Economista

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