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Por Israel Quiñones, STRM Noticias

El sexenio que termina insiste en marcar a la reforma en telecomunicaciones y radiodifusión como su mayor logro; sin embargo, los pendientes que quedan en el sector de las telecomunicaciones son demasiados: La red compartida queda inconclusa y con matices de corrupción en su licitación. La red troncal, a penas y se licito, heredando el tema a la administración que viene y las licitaciones de espectro, fueron de las más claras en el planeta, entregando a la estadounidense AT&T la mayor parte del mismo, es decir, el sector queda incompleto, la inversión estancada y 50 millones de mexicanos sin acceso a las TIC.

Las condiciones que demanda actualmente el país en materia de crecimiento económico, se refleja en los índices de desigualdad que imperan. Las telecomunicaciones son un factor primordial indiscutible para el desarrollo, empero, las condiciones que una regulación irresponsable han provocado en desinversión de infraestructura y la manera en que los operadores se han querido mantener de forma parasitaria a la red del preponderante, han inhibido la penetración de banda ancha fija en el país y, las necesidades del mercado, han permitido la entrada de una banda angosta móvil con módems que se encuentran en desuso en China, pero que aquí, se presentan como tecnología de última generación, incrementando los costos a los usuarios finales.

Este pasado miércoles 29 de agosto, el Sindicato de telefonistas presento su propuesta de Agenda Digital. Un documento de 14 puntos entre los que destaca la creación de una Secretaría de políticas digitales y TIC, también, el impulso de una serie de políticas públicas que apoyen el proyecto que la nueva administración se ha trazado de alcanzar la cobertura universal.

La inclusión digital a la totalidad de la población debe ser un punto prioritario en la agenda del nuevo gobierno y durante el evento en el Sindicato de Telefonistas, el secretario general de esta organización abrió su apoyo a alcanzar esta meta, así como, la visión plasmada por especialistas como Jorge Fernando Negrete, quien remarco la importancia de un diseño institucional para un mejor desarrollo de las telecomunicaciones en México, ya que los que se hizo durante este gobierno, no basta.

En su exposición, el Doctor Víctor Pavón por medio de gráficas demostró que la caída en los precios de los servicios móviles y fijos, no son logros de la reforma en el sector, sino que, se trata de una tendencia natural por la innovación y la llegada de nuevas tecnologías al sector, por lo tanto, la baja en los precios no es un logro del gobierno que deja la administración este próximo primero de diciembre.

Otro de los invitados especiales a este evento, fue el Doctor Abel Hibert, mismo que también es parte del equipo de transición del presidente electo López Obrador. Hibert declaró que, la coincidencia con la agenda del nuevo gobierno y la de los trabajadores del sector es amplia, por lo que se trabajaría de la mano con el Sindicato.

La realidad es que para alcanzar metas tan ambiciosas como las que se ha trazado el nuevo gobierno en un sector tan dinámico como el de las telecomunicaciones, se necesita del apoyo incondicional de los operadores y por supuesto, de los trabajadores, por lo que, el hecho de que el nuevo gobierno y el Sindicato de telefonistas trabajen en favor del desarrollo de la infraestructura, la penetración de la banda ancha, la cobertura y el crecimiento del sector, no puede más que beneficiar al país.

El trabajo conjunto entre organizaciones como la AMEDI, el Sindicato de Telefonistas y el nuevo gobierno, así como los operadores que si quieran invertir para ganar, podrían dar al país un despegue importante a nivel internacional, destacando primeramente en América Latina, en donde países como Chile y Colombia han entendido la importancia del sector en el desarrollo social, educativo, tecnológico y económico, mientras que el IFT en México, se preocupó más por dividir un mercado pequeño y diezmado entre más competidores que no han invertido lo que realmente se necesita, dejando de lado la autonomía en favor de intereses oscuros, tal como afirmó el próximo secretario de comunicaciones y transportes en entrevista para Reuters, ya que según el Ingeniero Jiménez Espriú, la reforma en telecomunicaciones debe ser revisada por “aspectos oscuros” que se encuentran en la misma.

No se trata de un acto gremial, sino de un acto para el país. El desarrollo de las telecomunicaciones indudablemente beneficia a una gran cantidad de industrias en distintos sectores y con ello, el crecimiento económico del país es un hecho inminente.

Por eso, cuando se dejan escuchar aquellos que amenazan que por causa de la austeridad republicana planteada por el presidente electo, no debe más que causar indignación, ya que, si los actuales comisionados del Instituto Federal de Telecomunicaciones no encuentran beneficios económicos para ellos mismos, lo mejor para México es que dejaran el cargo para gente que si sepa valorar el servicio público, el servicio a la nación, pues profesionistas bien preparados y especializados en la materia sobran en este país.

No queda más que trabajar para que México encuentre solución a su problemas actuales a la herencia que deja la administración saliente, en la que el aumento de la brecha de desigualdad es innegable, así como el caos social y de seguridad en el que viven los mexicanos, por lo tanto, trabajar por el desarrollo del país, no se trata de tener prestaciones o sueldos por encima de la media, se trata de recuperar el poder adquisitivo de la población, se trata de la inclusión de todos en las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, se trata de mejorar en todos los sentidos y no, de mantener una alta burocracia holgazana y que ha trabajado por sus propios intereses, no por los de la nación.

Fuente: STRM Noticias

 

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