Compartir

Por Nicolás Lucas, El Economista

Furukawa Electric Corp estudia una ampliación de la capacidad de producción y almacenaje de su planta de Mexicali, Baja California, donde a la fecha manufactura cables de fibra óptica y otros componentes para el sector de telecomunicaciones que en su mayoría, el 80%, exporta al mercado de Estados Unidos.

La compañía japonesa, con otras fábricas de igual giro en Argentina, Brasil y Colombia, y otra más para el sector automotriz en la misma Mexicali, dirigió 4.5 millones de dólares en diciembre de 2017 (unos 86.7 millones de pesos de entonces) a la construcción de una planta de 6,000 metros cuadrados de producción en esa ciudad fronteriza y la contratación directa de 150 personas, y ahora planea avanzar sobre el mercado nacional con la próxima ampliación.

“La planta de Mexicali va bien. Se puso en México con un enfoque para el mercado de Estados Unidos, pero ya estamos haciendo los estudios para que también se convierta en una fuente para el mercado mexicano y con ello expandir la capacidad para traer más productos para México, con más valor agregado”, platicó Renato Ohno, gerente de Furukawa Electric para México y América Central.

“El mercado mexicano ha crecido de manera interesante en el negocio de telecom, por ello nos interesa bastante crecer en el mercado de los operadores y de los clientes corporativos (…) Si la expectativa de producción va bien, no sólo sería una producción de cables, sería un portafolio mucho más amplio de lo que ya tenemos aquí y otro almacén a lado (del actual) del mismo tamaño. Se podría doblar lo que está hoy en Mexicali en espacio”, dijo Ohno en entrevista, luego de participar en una conferencia sobre usuarios hiperconectados y la transformación digital de los data centers.

Ohno tiene el diagnóstico de que los 410,000 kilómetros y las cerca de 25,000 radiobases instaladas por toda la industria de telecomunicaciones en México en los últimos años serán insuficientes para la demanda de capacidad que llegará al país con la irrupción de tecnologías como las redes de 4.5 y 5G y la Internet de las cosas.

Insiste en que proyectos como la Red Troncal, cuya licitación se pospuso para el año 2019, requerirá de más de 50,000 kilómetros de fibra y “muchos otros” componentes adicionales para hacer realidad su misión de apoyar en la conexión de 50 millones de mexicanos que poco acceden a Internet.

La Red Compartida y los demás operadores de red también tendrán que pensar en más infraestructura para centrales, accesos directos al hogar, tendido en vías, routers, etc, estima Ohno.

“La necesidad de más ancho de banda y la aparición de nuevas tecnologías cambia planes. Hablamos de temas de redes sociales, de video, de IoT, de industria 4.0… todo ello demandará más infraestructura, más cables y más data centers propios y avanzados. Por ejemplo, ahora traemos una fibra multimodo; una fibra especial que da más ancho de banda en un único hilo de fibra, cuatro longitudes de onda; de mucha capacidad para fortalecer redes o centros de datos. Estamos en el principio de lo que se requerirá”.

En principio, sostiene, las redes de 5G serán valiosas por el tipo de banda ancha que ofrecerán al consumidor y las empresas, más veloces y de mayor capacidad, pero necesitarán más antenas y cercanas unas a otras, porque la “la cobertura de 5G es más acotada, por ser más sensible a construcciones y otras barreras naturales y además, para conectar esas antenas se usará fibra óptica; infraestructura para conectar todas esas redes troncales que habrá, que en resumen brindarán calidad y la experiencia de que el usuario realmente percibe que su red es una red de 5G. Por eso creemos en este mercado para traer más producto”.

En México, Furukawa negocia ahora mismo con un operador de servicios de triple play de escala nacional para convertirse en su proveedor principal de fibra óptica y otros componentes relacionados.

Ohno confía en que Furukawa Electric avanzará sobre el mercado mexicano ante, por ejemplo, el hecho de que los mexicanos ya usan 102 millones de smartphones y consumen un promedio de 1.2 gigas en datos, según 5G Americas con información de CIU, cifras que obligarán a los operadores a invertir en infraestructura que soporte toda esa explosión de información.

Al respecto del potencial nuevo cliente de triple play, Ohno dice: “estamos en pláticas y si se da este proyecto, seguramente vamos a poder generar mucho más esa capacidad que queremos para la planta de Mexicali (…) La expectativa marcha bien para nosotros”.

Fuente: El Economista

Compartir