Construcción de redes de 5G precisa la consolidación de operadores: Anatel de Brasil

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Por Nicolás Lucas, El Economista

El advenimiento de las redes de quinta generación (5G) en América Latina para 2019, 2021 o en 2023 –cuando esto ocurra–, estimulará la consolidación entre operadores y con ello, posiblemente la transformación del sector en uno más concentrado pero no menos competido, pues entonces habrá empresas más competitivas y con mayor poder de inversión para el despliegue de infraestructura, productos o servicios que prácticamente facilitarán cualquier actividad de la vida diaria.

Este diagnóstico implica también que los reguladores de cada país tendrán que trabajar en la disponibilidad de más espectro radioeléctrico de distintas bandas para las redes de 5G y en políticas públicas que fomenten la construcción de más infraestructura o en compartición de la misma, ya que el rezago es importante en la región; y con la idea además de que dos o tres operadores no suponen siempre un mercado acaparado, planteó aquí el presidente del regulador brasileño Anatel, Juarez Quadros.

“Si es necesaria una fusión entre operadores, la habrá. Si el mercado lo necesita, deberá haberla”, soltó Juarez Quadros esta mañana tras su participación en Futurecom 2018 y en referencia a que las inversiones que demandan las redes de 5G son altísimas –hasta cinco veces más– en comparación con los despliegues que requirieron otras tecnologías, como por ejemplo aquellas que tienen que ver con las redes de cuarta generación.

“Estamos en un cambio de era. El mercado se necesita innovación y transformación; y por nuestra parte, de una renovación de políticas públicas (…) Anatel hará su trabajo de regulación para el país entero y el sector entero, para contribuir a la economía (…) Creemos por eso que el sector precisa una consolidación (de cara al 5G)”, dijo Juarez Quadros en este que es el foro de telecomunicaciones de mayor reconocimiento en América Latina.

Juarez Quadros identifica así que el nuevo ecosistema de telecomunicaciones que generen consigo las redes de 5G demandarán también actores con demasiado poder de inversión y de integración, de allí los casos que ya se han visto con las fusiones de AT&T con Time Warner en Estados Unidos o de Comcast con Sky en Reino Unido para crear verticalmente proveedores de telecomunicaciones y de contenidos, y sobre todo con mucho dinero en caja para desarrollar nuevos negocios, que es de donde adolecen la mayoría de las operadores con presencia en Latinoamérica.

Sabe que los operadores necesitan ser eficientes en recursos, asociarse o comprar empresas de nuevas tecnologías y que no pesen sobre ellos demasiadas regulaciones.

Quadros dejará su presidencia de dos años en la Agencia Nacional de Telecomunicaciones de Brasil en noviembre próximo y en tanto el Congreso brasileño ratifica a Moisés Moreira como su sustituto, el actual jefe de la Anatel mostró su preocupación por el futuro de los operadores tradicionales ante las empresas de Internet que cada vez ganan presencia en el mercado, desde el desarrollo de aplicaciones y la generación de contenidos, hasta la distribución de los mismos y explotando muchas veces la infraestructura que los otros han construido.

A ellos, Juarez Quadros los animó a hacer “cambios en su modelo de negocio, para que ahora puedan ser proveedores de contenido de Internet”. Esto, como una manera de frenar las caídas de ingresos, mantener las inversiones e ingresos y hallar nuevos frentes de competencia contra los OTT. El objetivo es aumentar la prestación de servicios y la conectividad.

En respuesta a otra pregunta de la prensa paulista, Quadros pidió al próximo gobierno federal –uno que seguramente encabezará el derechista Jair Bolsonaro ante el de izquierdas Fernando Haddad por el 59% de intención del voto que el militar logra hoy entre los electores–, tener “la atención debida” que el sector de telecomunicaciones brasileño merece, porque ahora esa industria atraviesa por complicaciones financieras como resultado de la recesión y crisis económica que afectó al país en los últimos años, que al final también terminó por impactar el avance de la penetración de servicios.

Como ejemplo de lo que dijo Quadros, Brasil tiene una de las más bajas penetraciones de banda ancha fija en la región, pero que los mismos usuarios brasileños han ido compensando con la conexión de líneas móviles de 4G, de ahí que, de acuerdo con datos de la firma Dataxis, Brasil tenga 118.3 líneas de 4G al segundo trimestre del 2018, el 45% de toda la región y otras 27.2 millones de conexiones fijas, hogares.

“Faltan políticas públicas sectoriales para los días que vendrán con 5G, aquí y en otras partes. Las políticas públicas necesitan de un pareamiento en relación a los avances tecnológicos. Los poderes de gobierno necesitan prestar atención a los cambios para el futuro de las telecomunicaciones en Brasil”, dijo Juarez Quadros en Futurecom 2018, el que pudo haber sido su última participación de importancia ante los industriales del sector de telecomunicaciones como jefe de Anatel.

Fuente: El Economista

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