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Por Nicolás Lucas, El Economista

Cinco concesionarios originales del espectro de los 2.5 Gigahercios perdieron la titularidad de los 60 MHz que aún mantenían en esa banda, debido a que incumplieron con los compromisos legales y técnicos y con las contraprestaciones establecidas por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) para desarrollar nuevos servicios inalámbricos fijo/móviles como un Internet de alta velocidad sobre esas frecuencias y para distintas regiones del país.

Los concesionarios habían conseguido una última oportunidad de gracia el 18 de diciembre de 2017 para lanzar al mercado algún producto de nueva generación sobre los 60 MHz de 2.5 que todavía retenían en su poder tras el acuerdo de recuperación parcial de septiembre de 2013, convenido entonces con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Pero tras cuatro años y seis meses de oportunidades para desarrollar nuevas redes y ofertas, varios de ellos presentaron a destiempo sus solicitudes de concesión única necesaria para operar; también llegaron muy tarde –a mediados de 2017– al regulador con la petición de habilitación para ofrecer servicios adicionales además de los de video/audio restringidos originalmente permitidos sobre sus frecuencias, y tampoco mostraron nunca un contrato de prestación de servicios proveedor-usuario debidamente registrado ante la Profeco.

Se trata de Tele Comarca S.A. de C.V., Telefutura S.A. de C.V., Sistema TV Digital S.A de C.V.; de los hermanos Esper Cárdenas y de algunas concesiones de Ultravisión, cuya renovación de concesiones y pagos por contraprestación conjunta de sólo esas cinco personas físicas y morales hubiera significado un ingreso de 310.67 millones de pesos a la Tesorería de la Federación, pero sobre todo una cobertura de nuevos servicios para una veintena de ciudades de tamaño medio como Torreón, Cuernavaca, Tampico o Altamira y sus regiones colindantes.

Con este hecho se abre también la posibilidad de que los grandes operadores móviles del mercado, Telcel-AT&T-Movistar, puedan comprar en futuros procesos licitatorios los 60 MHz regionales de esos concesionarios. Incluso, reconoce el IFT, Telcel de América Móvil podría comprar más de esas señales aun siendo el preponderante del sector, pues en acumulación espectral AT&T es el primer tenedor en el país, con aproximadamente el 33% de las frecuencias disponibles asignadas para servicios móviles, contra el 29% de Telcel y el 10% de Movistar.

El devenir histórico de la polémica banda de 2.5 GHz

En septiembre de 2013, la SCT y un grupo de concesionarios, entre empresas y particulares, definieron el futuro inmediato de los 190 MHz de espectro que componen la banda de los 2.5 Gigahertz (GHZ). Aquella vez, el Estado decidió recuperar 130 MHz para recolocarlos en el mercado para servicios móviles de 4G o 5G y de los que AT&T y Movistar ya compraron un total de 120 MHz pocos meses atrás para competir a Telcel en servicios de 4.5G.

Los concesionarios que entonces aceptaron devolver parte del espectro, se comprometieron a desarrollar su red a más tardar el 31 de diciembre de 2016, plazo que podría prorrogarse un año y que continuó otros meses más por el beneplácito del IFT de postergar la fecha fatal hasta el 1 de abril de 2018.

La banda de los 2.5 GHz se encontraba en manos de una docena de concesionarios, de los que algunos aceptaron devolver todo su espectro a cambio de una indemnización económica y otros que apostaron a su red e inclusive a traspasar sus señales a un operador móvil de mayor músculo financiero, esto por la vía del mercado secundario del espectro prevista en la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión (LFTR).

Así fue que Megacable aceptó una indemnización de 120 millones de pesos por su banda de 2.5 con cobertura en Ciudad Juárez, Chihuahua, mientras que TDS Comunicaciones ingresó 9.5 millones de pesos por su tramo que cubría en La Paz, Baja California Sur.

MVS Comunicaciones, entonces el mayor tenedor nacional de la 2.5 GHz, traspasó a Telcel su banda por 5,305 millones de pesos, como informó El Economista; fueron 60 MHz de espectro que cubren la mayoría de los mercados más importantes de la República como la Ciudad de México y toda su zona conurbada.

Lo que fue de los otros concesionarios de la 2.5

Del resto de tenedores del espectro, por estrategia de mercado o por otros factores, incumplieron con los compromisos para algunas de sus coberturas y definieron perder definitivamente toda la banda.

Ultravisión, como ejemplo, concentró sus planes de negocio en Guerrero, Puebla y Veracruz, pero dejó ir el espectro en las áreas de cobertura de Cuautla, Jojutla, Yautepec y Cuernavaca, en Morelos, y en Matamoros, Tamaulipas. Las contraprestaciones para esas zonas le implicaba un pago de 68.38 millones de pesos para una concesión y un pago de 45.55 millones de pesos para la otra.

Tele Comarca no pudo desarrollar sus redes en el área metropolitana de Torreón-Gómez Palacio, cuya contraprestación significaba también un desembolso de 34.82 millones de pesos. Telefutura debía pagar al Estado 71.19 millones de pesos e invertir en una red para cubrir las plazas de Tampico, Ciudad Madero, Altamira y sus alrededores. Sistema TV Digital se había comprometido a desarrollar Monclova y pagar una contraprestación de 41.83 millones de pesos.

Los hermanos Adrián y Alfonso Esper estaban en la obligación de pagar 48.9 millones de pesos y desarrollar infraestructura en un territorio equivalente a la suma de los estados de México y Guanajuato, pero sobre Nuevo León, San Luis Potosí y Tamaulipas. TV Zac dio cumplimiento a sus compromisos y de un particular no se conoce del todo la información precisa sobre su 2.5 GHz.

Todos los concesionarios tuvieron la posibilidad de desarrollar sus redes y lanzar al mercado productos o negociar con otras empresas del sector sobre el traspaso de sus frecuencias, como ocurrió con el caso MVS-Telcel, platicó Alejandro Navarrete, director de la Unidad de Espectro Radioeléctrico del IFT, órgano que ya analiza la manera de poner a disposición de la industria todas las frecuencias que se revertieron oficialmente a la Nación desde el 19 y 20 de febrero y desde el 19 y 20 de junio pasados.

“Los que pagaron tienen su concesión vigente y ahí están los casos de Ultravisión o de TV Zac y para todos los que no pagaron, automáticamente quedó sin efectos la resolución para servicios amplios y el espectro revirtió a la Nación. Era una posibilidad que tuvieron (de traspasar el espectro), pero por alguna razón no la tomaron”, dice Alejandro Navarrete, del IFT, y añade:

“La idea con esos pedacitos, que son el equivalente a lo que Telcel tiene en donde están los que no pagaron ni cumplieron, más lo que tenía Megacable, que no quiso entrar al acuerdo con el gobierno en 2013 y lo mismo que TDS, es someterlos a consideración del mercado lo más pronto posible. (AT&T, Movistar y Telcel u otros) podrán ir por la banda, en dado caso, y cuando se haga el análisis de competencia para licitación de ese espectro”.

Fuente: El Economista

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