Costa Rica: Negocios del ICE en telecomunicaciones caminan entre titubeos y pérdida

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Agencias

Lo que se presentó como una exposición de sus desafíos terminó siendo una radiografía agridulce para el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

Además de admitir que prevén cerrar el año con pérdidas netas por más de ¢314 mil millones y anunciar la suspensión indefinida del proyecto hidroeléctrico El Diquís (en el cual se gastaron $146 millones), la entidad arrastra otras problemáticas en los servicios de telecomunicaciones.

Pérdidas monetarias, urgentes oportunidades de mejoras y éxodo de clientes son parte del panorama que enfrenta la institución en esta área.

El servicio de telefonía fija – que el ICE debe brindar por ley – deja saldos deficitarios por ¢56 mil millones anuales. La caída contrasta con un marcado dinamismo de la competencia y el auge de la telefonía IP (por protocolo de Internet).

“Eso no cubre los ingresos que tenemos por el uso de la telefonía fija de cobre. Desde 2012 no tenemos un reajuste tarifario. En este momento, damos un servicio deficitario y por ley. Sin embargo desde hace tiempo que estamos en una competencia desleal. La ley en teoría dice que nos quedamos con la telefonía fija. Pero tenemos a la competencia brindando telefonía fija por IP“, expresó Irene Cañas, presidenta del ICE.

Para solventarlo el Instituto procura avanzar con el despliegue de fibra óptica y migrar a los clientes que aún son atendidos mediante la red de cobre.

“Eso nos tardará tiempo. Vamos a brindar un servicio que, de antemano, sabemos que no es rentable“, acotó la Presidenta Ejecutiva.

Telefonía móvil y portabilidad

Otro de las áreas titubeantes es la telefonía móvil. El ICE es el líder del mercado con el 60% de las líneas con buenos indicadores, en por ejemplo redes 4G y 4.5G. Sin embargo se ha visto golpeada por la portabilidad de clientes hacia otras operadoras.

“Este año (2018) hemos perdido alrededor de 46 mil clientes. Desde 2013 hasta la fecha perdimos alrededor de 9,6% de suscripciones en telefonía móvil. Estamos trabajando duro para revertir eso y recuperar clientes”, apuntó Cañas, en referencia a un mercado donde mantienen 4 millones de usuarios.

En cuanto a Radiográfica Costarricense (Racsa), que en el pasado reportó pérdidas, el ICE señaló que suman 2 años consecutivos con finanzas en números positivos. No obstante, son claros en que si la entidad quiere salir a flote debe explorar otros mercados que no solo se limitan al sector público.

“En telecomunicaciones, la tecnología avanza muy rápido. Lo que hoy es un buen negocio, deja de serlo en año y medio. Debemos tener la flexibilidad y la agilidad de saber cuándo tomamos un negocio y cuándo debemos soltarlo”, ejemplificó la jerarca.

Otra de las subsidiarias del ICE bajo la lupa es Cablevisión, la cual brinda el servicio de televisión por cable y que fue adquirida desde 2013. Actualmente la compañía es objeto de un “análisis exhaustivo” para determinar acciones que permitan optimizar su estructura.

Recientemente la Contraloría General de la República (CGR) emitió un informe confidencial donde se analizaron posibles malos manejos y pérdidas económicas en Cablevisión (ICE la adquirió por cerca de $15 millones).

En resumen, Cañas aseguró que tienen claro que los servicios móviles y de datos •son rentables”. Agregó que las pérdidas en la telefonía fija “pesan mucho• en la parte financiera.

“Tenemos que ser más ágiles en la lectura de los nuevos patrones de consumo y los gustos de los clientes. Tanto en Internet, como en telefonía móvil, cada vez son más exigentes y conocedores y cambian las necesidades“, dijo la Presidenta.

Para la cúpula institucional es claro que en los servicios de telecomunicaciones se debe mejorar el servicio al cliente y buscar un recorte en los tiempos de respuesta. A nivel global, el ICE proyecta pérdidas netas por más de ¢314 mil millones para este año.

Los “desafíos” en el panorama que presenta el ICE se enmarcan en años de arrastres negativos. Acumula 4 años de deterioro en sus finanzas ante el menor crecimiento en la demanda eléctrica y la pérdida de clientes en telecomunicaciones.

Para 2014 la entidad tenía para este mismo periodo del año ingresos por ¢1.024.337 millones. Para este año la caída había llegado a ¢730.911 millones, un 26% menos que en 2017.

Fuente: CR Hoy

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