¿Por qué los CEO de AT&T duran 21 meses en México?

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Por Nicolás Lucas, El Economista

AT&T ha renovado a su director general de México cada 23 meses desde que inició formalmente la reconfiguración de las marcas Iusacell-Unefon/Nextel en la suya propia a mitad de 2015. Pero descontando las diez semanas y un poco más que la compañía se ha tomado para anunciar anticipadamente el traspaso de mando y una consiguiente transición ordenada, cada CEO habrá durado en el cargo alrededor de 21 meses efectivos; al menos así ha ocurrido con los dos primeros que AT&T ha designado para su operación mexicana.

Thaddeus Arroyo, el primer jefe de AT&T en el país, fue anunciado como CEO en enero de 2015; presentado formalmente a la industria y la prensa en mayo de ese año y se marchó en diciembre de 2016. Kelly King llegó al puesto en enero de 2017 y su salida se conoció a finales de octubre de 2018; su sucesor, Laurent Therivel, será director desde enero de 2019 y el resultado de su gestión será crítico para AT&T.

Arroyo, que vio cómo la inversión de 3,000 millones de dólares de la empresa ganaba valor ante la depreciación del peso en 2015, vino a consolidar la transición de las marcas Iusacell/Nextel en AT&T; a buscar eficiencias con la combinación de tecnologías de redes ya construidas, más el despliegue de otras nuevas y también empezó la reconversión de los centros de servicio y además llevó a AT&T a su primera pelea por espectro para servicios 4G, aquella vez ante Telcel en las bandas de 1.7/2.1 GHz.

King, más lejano de los medios pero esforzándose por hablar español, concretó la prometida red 4G para 100 millones de mexicanos y metió a AT&T en su segunda competencia por espectro para crear productos con 4.5G desde la polémica banda de 2.5 GHz, aquí contra Movistar. Al mismo tiempo enfrentó los impactos negativos de los mexicanos hacia las marcas estadounidenses por las humillaciones del gobierno Trump a México y durante su gobierno, AT&T abrazó por un tiempo el discurso de manifestarse a favor de la llamada “tarifa cero”. Kelly King hizo que AT&T ganara 4.7 millones de usuarios netos en sus primeros 21 meses como CEO.

Arroyo y King encarrilaron a AT&T; Therivel buscará la rentabilidad

Ahora, Laurent Therivel buscará la manera de cómo AT&T podrá conseguir un mayor número de consumidores de alto valor que puedan sacar a la empresa de sus pérdidas financieras y hagan rentable a su red; pensará si hace sentido a AT&T participar en las subastas de espectro en los 600 MHz y renovar su concesión en la banda de 3.4 GHz, para futuros servicios de 5G y estará en su voz anunciar el nuevo paquete de inversiones de AT&T en México, ante el hecho de que con el adiós de 2018 también concluye la inversión original anunciada por su antecesor Thaddeus Arroyo y éste será impactado por lo que anuncie oficialmente Andrés Manuel López Obrador como política pública para el sector de telecomunicaciones desde el próximo año.

Incluso, por el perfil de Laurent Therivel, AT&T podría evaluar si ahora compra o no una empresa de servicios fijos en México, para pensar en una oferta de ese tipo de productos o en un 5G fijo inalámbrico.

“No es extraño que esta empresa cambie, en lo que parece ser un corto tiempo, a su CEO en México. Lo interesante es para qué y cómo lo hace, pues en muchas de las ocasiones hay que identificar de dónde viene el nuevo directivo y que puesto va a ocupar o qué problema puede arreglar y por allí pudiera estar la clave”, plantea Gerardo Mantilla, especialista en telecomunicaciones y exregulador en Conatel de Venezuela. “Claro, los cambios constantes de los altos directivos pueden llegar a no traer tantos beneficios, porque la visión es diferente y una gestión de un año y medio no es tiempo suficiente para que un ejecutivo pueda mostrar los resultados de su visión de mercado (…) Pero, insisto, el cambio de directivos no necesariamente tiene que resultar de algo negativo”.

“Los cambios de CEO, en general, obedecen a que los nuevos traen una visión renovada del negocio, nuevas ideas. En el caso de AT&T, la empresa enfrenta nuevos desafíos, pues los próximos tiempos en telecomunicaciones serán de cambios vertiginosos, tanto en sus propuestas comerciales como al interior de los operadores”, explica Juan Gnius, analista en jefe de la consultora argentina Telracom.

“Considero que el cambio presidencial en México no es menor, aunque la reforma de telecomunicaciones de México ha dotado al mercado de un IFT independiente que es ejemplo en América Latina. La llegada de 5G y las discusiones regulatorias que tendrá, como espectro, y de negocios, como IoT, también son todo un tema. Quizás haya una pista del cambio en los antecedentes que da AT&T sobre el nuevo CEO: sus roles pasados apuntaron al mercado corporativo. Es posible que allí haya una respuesta, un nuevo enfoque de negocios; pero es una conjetura”, añade Gnius.

México, ¿una escuela para los ejecutivos de AT&T?

Laurent Therivel ocupó anteriormente los puestos de vicepresidente senior de Finanzas para Business y de vicepresidente senior de Soluciones de Negocios de AT&T, y en su comunicado sobre la sucesión de CEO, la operadora informa que Therivel fue el responsable que lideró un equipo nacional de ventas y servicios, que a su vez se dedicó a ofrecer soluciones integradas para Pymes.

En su momento, Thaddeus Arroyo dirigió el área de los desarrollos tecnológicos de AT&T: “Arroyo ha ocupado numerosos cargos de alta jerarquía en la empresa, incluyendo el de director general de informática (CIO) de AT&T, CIO de AT&T Mobility y CIO de Cingular Wireless”, dijo AT&T en 2015, de ahí la elección de este ejecutivo para empezar la construcción de la marca en México.

Kelly King, por su parte, fue el jefe del área de Business Solutions & International de AT&T y presidente de departamento de ventas móviles al consumidor en una región que incluyó a 12 estados de Estados Unidos.

Tanto Arroyo como King pasaron a ocupar puestos clave en AT&T, posiblemente como recompensa a su desempeño en México. El primero sustituyó al veterano Ralph de la Vega que se jubiló tras 42 años en la empresa y desde ese nuevo cargo, Arroyo mira los pasos de AT&T en un mercado de 3.5 millones de clientes residenciales y el día a día de DirecTV Latinoamérica.

Mientras, King asumirá la supervisión de la Oficina Principal de Datos (CDO) de AT&T, la división que es responsable de crear nuevas soluciones gracias al análisis avanzado de datos.

“Financieramente hablando, este no es el mejor momento para AT&T; aunque no parece que este sea el motivo para cambiar los CEO de la empresa aquí. Creo que estos movimientos responden a un ciclo y a otra dinámica de mercado, incluso prevista desde tiempo antes por AT&T”, plantea Jorge Fernando Negrete Pacheco, jefe en Mediatelecom Policy & Law.

“Me inclino a pensar también que México, en cierto modo, está siendo una escuela para formar nuevos cuadros y para curtir más a ejecutivos de por sí ya curtidos, pues vienen, se preparan en otro ambiente y regresan a puestos más grandes y todo esto es posible gracias a un modelo institucional de mediano y largo plazo de AT&T de generar capital humano que además le permite reemplazar presidentes sin que este plan de negocio se impacte seriamente y eso es positivo para México, es un voto de confianza. Ahora, la misión primordial del nuevo CEO, estimo, está en cómo rentabilizar esa red que están terminando de construir”, agrega Negrete Pacheco.

AT&T Corp enfrenta una pérdida operativa de 267 millones de dólares al tercer trimestre de 2018 en México y la buena marcha de sus ofertas de Internet ilimitado con Unefon han provocado que sus cuotas de prepago crezcan más que las de pospago, los usuarios de alto valor que AT&T vino a buscar a México como objetivo.

Lo anterior, porque mientras Movistar se allegó de 784,000 usuarios de prepago entre el tercer trimestre del 2017 y el tercero del 2018, AT&T se anexó 3.1 millones de ellos, por 634,000 de Telcel. AT&T consiguió atraer medio millón de usuarios de contrato en todo ese lapso.

“Laurent Therivel recibirá un AT&T con poco más de 17 millones de usuarios y una red que todavía no les está siendo rentable; que busca asegurar su equilibrio”, dice Jorge Bravo, director editorial en Mediatelecom. “Su gestión será importante, aun cuando dure también ese año y medio en su puesto, porque le tocará anunciar el nuevo ciclo de inversiones de AT&T en el país, definir sus planes tras lo que dicte el nuevo gobierno como política pública y pensar en cómo avanza la empresa por el mercado, que deberá ser con estrategia de competencia, no por ventaja regulatoria”.

Fuente: El Economista

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