Compartir

Por Rodrigo Riquelme, El Economista

El gobierno de la Ciudad de México quiere firmar un convenio con el IFT para regular la infraestructura de telecomunicaciones en la ciudad. El convenio, que de acuerdo con la Agencia Digital de la ciudad ya se encuentra en el Área de Asuntos Jurídicos del regulador, busca que con base en los criterios y lineamientos que ha emitido éste en materia de telecomunicaciones, se pueda dar un uso más eficiente a la infraestructura TIC de la cual es titular el gobierno local.

Durante la presentación del Plan Digital para la Ciudad de México, a mediados de enero pasado, el titular de la Agencia Digital de Innovación Pública, José Merino, anunció que una de las acciones a desarrollar para llevar a cabo este plan sería “regular el uso de infraestructura de telecomunicaciones en la ciudad y aumentar la cobertura en áreas desfavorecidas con el fin de mejorar la conectividad”.

De acuerdo con Zaira Pérez Salinas, titular del Centro de Conectividad e Infraestructura Tecnológica de la Agencia Digital, el gobierno local está consciente de que regular la infraestructura activa y pasiva de telecomunicaciones en México es una facultad del Instituto Federal de Telecomunicaciones, por lo que no busca invadir dichas facultades y ésta es la razón de la firma del convenio con el ente regulador.

Entre las funciones del IFT está el regular, supervisar y promover “las redes públicas de telecomunicaciones y la prestación de los servicios de radiodifusión y de telecomunicaciones, así como del acceso a la infraestructura activa y pasiva y otros insumos esenciales, sin perjuicio de las atribuciones que corresponden a otras autoridades en los términos de la legislación correspondiente”. El regulador declinó hacer comentarios al respecto cuando se le preguntó sobre este convenio.

¿Cuál es la infraestructura TIC de la Ciudad de México?

El modelo de conectividad que impulsa el nuevo gobierno de la ciudad pasa por las comunicaciones entre las dependencias públicas de la administración local y por brindar servicios de conectividad a los ciudadanos en lugares públicos. Pese a esta definición, no se cuenta con un modelo real de conectividad porque las autoridades aun se encuentran en una etapa de diagnóstico de los recursos de telecomunicaciones con los que cuenta la Ciudad de México.

“Queremos conocer cuál es la infraestructura activa y pasiva del gobierno. Nosotros tenemos centros de datos, tenemos que conocer en qué condiciones están y su tiempo de vida, por eso es que el gobierno todavía no se ha pronunciado sobre cómo se van a explotar porque no sabemos qué se va a explotar, pero en cuanto tengamos el inventario, se va a definir esta estrategia con la cual podamos generar un beneficio para la ciudad y para los ciudadanos”, dijo Pérez Salinas.

Al igual que el IFT, el gobierno de la Ciudad de México divide la infraestructura de telecomunicaciones con la que cuenta la urbe en infraestructura pasiva y activa. De acuerdo con Pérez Salinas, en lo que se refiere a la infraestructura activa, la ciudad cuenta con antenas de microondas y fibra óptica, entre otros. En la infraestructura pasiva entran las azoteas de edificios, postes y los derechos de vía del Metro de la Ciudad de México.

La funcionaria planteó que con esta infraestructura la ciudad podría generar recursos a través de la renta de las azoteas de los edificios. “Sobre esa infraestructura, que es propiedad de la Ciudad de México, queremos identificar qué oportunidades hay para que la ciudad pueda tener ingresos, es decir vamos a explorar la posibilidad de que se pongan a disposición las azoteas de los edificios para uso propio y de terceros”, dijo.

En enero pasado, el gobierno de la Ciudad de México renovó un contrato con la empresa Telmex sobre la prestación de servicios de videovigilancia y tecnologías de la información. Los programas que involucra este contrato son Ciudad Segura, que administra las cámaras conectadas al Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) de la CDMX, mientras que Ciudad Digital está enfocado en eficientar las operaciones del gobierno frente a la población.

“Lo que tenemos que hacer es un uso eficiente de esa infraestructura. Hoy en día, cubre un número de dependencias y lo que se busca es analizar si vale la pena invertir en crecer esa infraestructura para ofrecer más servicios y autoabastecer a la ciudad de conectividad con los propios recursos o si vale la pena seguir contratando los servicios de telecomunicaciones con terceros”, dijo Pérez Salinas.

Falta ampliar cobertura

De acuerdo con el Portal de Datos Abiertos de la CDMX, en la ciudad hay 96 sitios públicos con conexión gratuita de WIFI. De estos, 44 cuentan con una velocidad plena de 200 megas, otros 44 están pendientes a incrementar su velocidad a 200 megas, seis no operan por una falla eléctrica y dos están en remodelación.

Cinco alcaldías concentran 55% de estos puntos de conectividad: Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Iztapalapa y Gustavo A. Madero. Mientras que la alcaldía de Cuauhtémoc cuenta con 18 puntos de conectividad Wi-Fi, Álvaro Obregón tiene dos y Cuajimalpa de Morelos ninguno.

Estos 96 sitios fueron instalados por la administración anterior aunque su velocidad se incrementó al doble con la renovación del nuevo contrato de la ciudad con Telmex, que también obliga a la compañía a habilitar puntos de conexión a internet vía Wi-Fi en 14,500 de los 15,300 postes donde están instaladas las cámaras; aumentar de 2 a 20 Megabytes de velocidad las conexiones de esas cámaras en temas de seguridad e instalar líneas de red de fibra óptica por 156 millones de pesos.

“De esta manera se busca que la ciudad extienda sus brazos ejecutores para que el ciudadano pueda hacer uso de esta conectividad y pueda hacer uso de las aplicaciones que el gobierno tiene y que va a tener”, dijo la funcionaria.

Fuente: El Economista

Compartir