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Agencias

Samsung ha presentado en sociedad la familia Galaxy S10, gama con la que el mayor fabricante del mundo defiende su actual liderazgo global y con la que condiciona la prosperidad de su negocio durante este año. Destaca por encima del resto la presentación del Galaxy Fold, un smartphone plegable con un coste de 1.980 dólares que estará disponible en abril.

Además, de lo visto de la presentación difundida por streaming desde San Francisco (EEUU), se trata de un triple lanzamiento inminente, apuntando a tres segmentos de mercados distintos: Galaxy S10+ (para clientes Premium, con pantalla curvada de 6,4 pulgadas); Galaxy s10 (para usuarios que demandan de sus móviles con un alto rendimiento, con una pantalla curvada de 6,12 pulgadas); y Galaxy S10e, (de gama media-alta, con un display plano de 5,8 pulgadas). Junto a los anteriores, y solo para determinados mercados, el fabricante lanza el modelo Galaxy S10 5G, con vistas a la nueva tecnología que ahora llama a la puerta. Todos los anteriores disponen de la nueva pantalla Dynamic Amoled, con mejoras en todo lo susceptible de desarrollo de los modelos anteriores de la marca, tanto de carcasa para adentro como para afuera: pantalla, seguridad biométrica, cámara, rendimiento, batería, potencia y diseño son algunas de las fortalezas de un equipo que promete elevar el listón del conjunto del sector en su calidad de referencia de la industria.

El sensor digital de huellas dactilares se escamotea bajo la pantalla que, al contrario de los sistemas de la competencia, realiza una lectura tridimensional de la huella, en lugar de verificar una imagen 2D.

La óptica de los nuevos Galaxy S10 y hermanos conquista nuevos terrenos con una lente ultra gran angular, con un campo visión de 123 grados, lo que viene a ofrecer unas prestaciones comparables al del ojo humano. Con esta tecnología, el usuario puede captar en una foto sus panorámicas preferidas, así como las fotos familiares de grandes grupos, por ejemplo. La cámara principal de los nuevos Galaxy también incorporan un teleobjetivo de 12 megapíxeles con autofocus y apertura focal de F:2,4, junto con un gran angular de 16 megapíxeles. La cámara de los selfies tiene 10 megapíxeles y una luminosidad de F. 1,9. Los tres equipos incorporan un procesador de 8 nm, 64 bit con ocho núcleos, mientras que las prestaciones de la batería oscilan de un equipo a otro: 4.100 mAh para el S10+, 3.400 mAh para el S10 y 3.100 mAh para el S10e. La memoria RAM del S10+ puede ser 8 GB o 12 GB, mientras que la del S10 es de 8 GB y la del S10e también ofrece dos versiones: 6 y 8 GB.

La unidad de procesamiento neuronal (NPU), heredera de los esfuerzos del fabricante en el ámbito de la inteligencia artificial, también permite captar las mejores imágenes de forma automatizada, ya que el optimizador de escenas (Optimizer), permite reconocer multitud de escenas. La misma inteligencia artificial de los nuevos Galaxy también incrementa el rendimiento de la batería, al ponderar los niveles precisos de la CPU, la memoria RAM y la temperatura del equipo.

Junto a lo anterior, un estabilizador de vídeo mejorado (Super Steady) también facilita las grabaciones sin vibraciones, en la calidad UHD, incluso cuando el usuario graba la película sobre una bicicleta, por ejemplo.

Los nuevos Galaxy S10 incorporan la patente Wireless PowerShare, para cargar otros dispositivos compatibles (certificación Qi) por proximidad, así como el WiFi inteligente, lo que permite migrar la conexión de las redes WiFi (incluido el WiFi 6) a las redes 4G, siempre de forma segura.

Fuente: eE
Imagen: Internet

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