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Agencias

En medio de un fuerte proceso de transformación en la industria, que ha llevado a las empresas a modificar su modelo de negocios para enfrentar la mayor competencia en un mercado de alto nivel de penetración, los resultados de las grandes operadoras de telefonía móvil al cierre de 2018 reflejaron el impacto y registraron caídas en los ingresos por este segmento.

Las tres empresas que reportan sus estados financieros, Entel, Telefónica (que en Chile opera bajo la marca Movistar), y Claro, tuvieron un deterioro en este ítem, en un escenario que seguirá marcado por el despliegue de estrategias para mantener la participación de mercado ante el avance de nuevos actores como WOM.

“La industria de telecomunicaciones continuaría marcada por una fuerte competencia, con un alto nivel de penetración tanto en Chile como en Perú, donde los ingresos por servicios de telefonía móvil se han ajustado significativamente tras la implementación de estrategias comerciales de mayores servicios y menores costos para los usuarios”, señaló BCI Corredores de Bolsa en un informe sobre perspectivas para el sector en 2019.

Los resultados

En el caso de Entel, que reportó sus estados financieros a fines de enero, cerró el 2018 con pérdidas por $23.614 millones frente a ganancias por $43.409 millones anotadas en 2017, aunque gran parte del resultado negativo se debió a un efecto contable, con lo que, si se despeja este factor, el saldo negativo desciende a $2.873 millones.

A nivel de ingresos, cuya principal fuente proviene del negocio móvil, la compañía reportó un descenso de 5% en la telefonía móvil en Chile que contrasta con el alza de 3% en Perú. “La caída se debe principalmente a una disminución en los ingresos de servicios variables asociados al incremento de las cuotas de datos y de los minutos libres de voz ofrecidos en la evolución de la oferta comercial tanto en postpago como prepago”, señaló la compañía en su reporte de resultados.

En tanto, Claro Chile redujo sus pérdidas el año pasado a $75.351 millones frente a los $89.884 millones del 2017, según el informe de resultados de su controladora, la mexicana América Móvil. Sin embargo, los ingresos descendieron 0,9% en el año y cayeron 3% en el último trimestre arrastrados por el segmento móvil. La compañía del empresario Carlos Slim explicó que los ingresos por servicios móviles disminuyeron 4,4% (en el cuarto trimestre) debido a los ingresos de prepago que se desplomaron en relación con el cuarto trimestre del año pasado. En este sentido precisó que “la competencia en el segmento de prepago se intensificó en la segunda mitad de 2018 y alcanzó su punto máximo en la temporada navideña”.

En el caso de Telefónica Chile la compañía registró un aumento de 2,7% en su resultado bruto de explotación (OIBDA) en 2018 a 617 millones de euros impulsado por el crecimiento de los accesos de valor y en las medidas de eficiencia implementadas. Pero la filial en Chile de la española Telefónica también registró un deterioro en los ingresos de servicio móvil, los que retrodecieron 5,5% en el año, debido principalmente al menor parque de clientes.

“Los accesos móviles (que cayeron 5% a 8,6 millones en 2018) continúan afectados por la evolución del prepago (que descendió 15%), en línea con la tendencia general del mercado y afectada por migraciones hacia contrato. Los accesos de contrato siguen acelerando su crecimiento hasta el 13% interanual y alcanzan una ganancia neta positiva de +97k accesos en el 4T (+402k en 2018) presentando mejora de la portabilidad (positiva por sexto trimestre consecutivo) a pesar de la intensidad competitiva en el mercado”, señaló Telefónica en la sección sobre Chile, de su reporte de resultados dado a conocer este jueves.

En efecto, las tres compañías destacaron que en este escenario se ha ido avanzado hacia un cambio en la composición de los clientes con un aumento en los postpago frente a los de prepago.

Pero esta nueva estrategia ha generado costos para los operadores ya que para entregar planes más atractivos han debido aumentar la oferta de servicios y disminuir los precios de los planes. “La portabilidad numérica ha permitido una alta migración de clientes entre las diferentes compañías, por lo que parte del desafío es mantener una base de clientes estables, sin pérdida de participación de mercado”, indica el informe de BCI.

Participación de mercado

De hecho, de acuerdo a los últimos datos de la Subtel, a septiembre 2018 la penetración de la telefonía móvil en Chile alcanzaba a 129,7 abonados por cada 100 habitantes, es decir, 24,1 millones de abonados en un escenario de creciente migración de las conexiones 4G versus las 3G.

Los accesos 4G casi alcanzaron los 14 millones de conexiones a septiembre de 2018, con un crecimiento de 52,9% en los últimos 12 meses y de 6,4% el último trimestre. En este segmento la mayor participación de mercado la tuvo Entel con un 31,9% del total, seguida de Movistar con 26,6%, Claro con 20,4%, WOM con 19,3%. A distancia les siguieron VTR, Virgin y Telsur con 1%, 0,7% y 0,1% respectivamente.

En tanto al sumar las conexiones 3G y 4G, Entel también lideró el mercado con una participación de 32,6% pero que es ligeramente menor a la de 32,8% que tenía a septiembre de 2017. Lo mismo ocurre con Movistar que se mantuvo en el segundo lugar con 26,5% del mercado, pero que bajó desde el 28,6%, mientras Claro cayó de 21,5% a 21% versus WOM que aumentó de 14,3% a 17,6%.

Incertidumbre regulatoria

En este contexto de mayor competencia y alta penetración de mercado, “el desarrollo de la industria provendría principalmente del desplante de la red 5G junto la fibra óptica por lo que las resoluciones de las autoridades en esta materia serían cruciales”, según BCI.

Sin embargo, la definición de las opciones para la banda en la que se desarrollará la red 5G y la cantidad espectro a la cual las compañías podrán acceder se han entrampado en una serie de disputas legales que han escalado hasta al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), el Tribunal Constitucional (TC) y la Corte Suprema.

La polémica se inició en junio de año pasado cuando la Subtel, en una sorpresiva medida, decidió congelar el uso comercial de la banda 3.5 Ghz, que en 2001 y 2005 había sido adjudicada a VTR, Claro, Telsur, Movistar y Entel, para analizarla como opción para la implementación de la red 5G. Pocos días después vendría otro golpe para la industria luego que la Corte Suprema, acogiendo un recurso interpuesto por Conadecus, resolviera que las compañías pueden tener un límite máximo de espectro de 60 MHz y ordenara a Entel, Movistar y Claro- “desprenderse de la misma cantidad de espectro radioeléctrico que fue adquirida en el concurso de la banda 700, quedando a su opción la elección de la banda que será enajenada”.

El tribunal también dio la posibilidad de que la Subtel recurriera al TDLC para aumentar el límite exigido cosa que la Subtel hizo en octubre junto con descongelar parcialmente la banda 3.5 Ghz. En paralelo, Conadecus solicitó a ese tribunal que forzara el cumplimiento de la enajenación de espectro medida que fue rechazada por Entel Movistar y Claro, ante lo cual el organismo derivó el tema a la Corte Suprema, instancia a la que recurrieron Movistar y Claro cuyos recursos fueron rechazados por el tribunal.

Para evitar correr la misma suerte ante la Corte Suprema, Entel optó por presentar un recurso de inaplicabilidad por inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional exigiendo su derecho a poder apelar y que se suspendiera el procedimiento tanto en la Corte Suprema como el TDLC, mientras el TC resolvía respecto del fondo. A fines de enero el TC acogió esta última petición, pero Conadecus arremetió presentando un recurso paralelo ante la Corte Suprema pidiendo que se rechazara el recurso de Entel lo que fue aceptado por la instancia judicial. Así las cosas, el futuro de lo que suceda con la definición del espectro dependerá de los próximos pasos que tomen el TDLC, la Corte Suprema y el TC.

Fuente: La Tercera

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