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Por Nicolás Lucas, El Economista

Radiomóvil Dipsa S. A. de C. V. es la subdiaria indirecta de América Móvil que opera a Telcel y en la industria de telecomunicaciones existe una incertidumbre sobre si fue ésta la empresa que tramitó una solicitud para ofrecer servicios de televisión y/o video al consumidor en México. AMX ha sido cuidadoso con desvelar el nombre de su filial e incluso ingresó con bases de confidencialidad su petición ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

Especialistas consideran que conocer la identidad de la empresa en esta etapa del proceso que ya analiza el IFT podría dar una pista de la estrategia comercial a seguir por América Móvil en el mercado local, en fechas en que un competidor directo en el negocio móvil, AT&T, ha anunciado que se interesa en vender paquetes de servicios con video y cuando ahora mismo el regulador mexicano discute fusiones de otras empresas cuyo resultado trastocará los mercados de generación, distribución, transmisión y venta de contenidos audiovisuales a través de distintas plataformas.En México, Telmex tiene escrito en su título de concesión una restricción para transmitir servicios audiovisuales, pero no Radiomóvil Dipsa, en caso de que esta compañía haya solicitado una habilitación para vender contenidos de videos, por ejemplo, algunos de los 48,000 títulos de las marcas Claro o Uno TV, para difundirlos desde su propias redes o través de la infraestructura de Telmex y amparado en la nueva concesión, que, en su caso, valide el IFT para Telcel.

“Las limitantes escritas las tiene Telmex, más no Telcel para vender video desde allí”, plantea Salomón Padilla, abogado especialista en telecomunicaciones del despacho SAC Abogados. “En materia técnica se puede y regulatoriamente, también; siempre que el IFT vigile que no se creen subsidios cruzados y se vulnere la competencia”, acompaña Sandra Rodríguez, de la firma de abogados Jentel. “Telcel podría arrendar la fibra que dispone Telmex –como ya lo pueden hacer otras empresas– y desarrollar ese servicio, pues no habría problema técnico y Telcel no tiene ningún elemento legal restrictivo”, remata Gerardo Mantilla, gerente de proyectos regulatorios de Artifex Consulting S.A.

Si Telcel consigue la autorización en su título de concesión, estará en posibilidad de prestar un servicio de video de manera inalámbrica fija y/o móvil; también podrá buscar a una tercera empresa a la que pueda arrendarle capacidad de infraestructura para configurar, por ejemplo, ofertas por FTTH o fibra óptica y de la que Telmex es un importante operador en el país, coinciden los especialistas.

Ciertamente, Telcel también podría hallar capacidad de redes de fibra óptica en otros operadores como Megacable o Totalplay. Pero hace mayor sentido que Telcel intente construir convenios de uso de infraestructura pasiva con Telmex, ante la regulación asimétrica que mandata a este agente a abrir sus redes a terceras empresas, la extensión de la red de Teléfonos de México y porque ya existen desde hace tiempo tarifas aprobadas por el regulador para el acceso de servicios mayoristas y de infraestructura de Telmex.

“Este es un caso de mucho análisis para el IFT. Técnicamente sí se puede y regulatoriamente no veo por qué no se podría; tendría que salir bien argumentada una negativa así. Ellos sólo estarían combinando una oferta, –que ya hacen otros operadores— y rentando capacidad a un tercero, pues las limitantes de Telmex ya son otra cosa. Técnicamente y regulatoriamente se puede, que les vayan a poner otras condiciones o negárselo, sea a Telcel u otra marca, eso es algo que no sabemos”, añade Salomón Padilla, del bufete SAC Abogados.

Un convenio de uso de infraestructura pasiva de Telmex por parte de Telcel apoyaría los ingresos de la telefónica en fijo ante sus pérdidas financieras –perdió 4,017 millones de pesos en 2018—, exponen los entrevistados, y quedaría por conocer de qué manera se enmarcaría un acuerdo así en el proceso de la separación funcional de Teléfonos de México con el que tiene obligado escindir su brazo de servicios mayoristas en una nueva entidad comercial.

“Este particular de la separación funcional también tendrá que atenderse al interior del IFT y cómo empresas ‘hermanas’ puedan compartir infraestructura sin que se vulnere la competencia al generarse beneficios entre ellas por el uso de la fibra de Telmex, especialmente cuando dicen que pueden ofrecer un servicio prácticamente en cualquier momento”, dice Sandra Rodríguez, de Jurídica en Telecomunicaciones.

En la presentación de sus resultados financieros del año 2018, América Móvil dijo contar con la capacidad para llegar con un producto de IPTV a seis millones de casas en el país vía la fibra óptica. Telmex, por separado, ha informado que alcanzó una extensión de red de 300,000 kilómetros de fibra óptica que soporta servicios que demandan mucha capacidad de datos.

“En las líneas fijas de México, hemos estado invirtiendo a través de los años (…) tenemos seis millones de pases para el hogar listos de fibra y en el cobre, hemos trabajado para acercar la fibra al usuario final (…) hemos estado trabajando para preparar la red para el manejo regular de IPTV en fibra y también en cobre. La red está realmente lista para entregar estos productos”, dijo uno de los ejecutivos de AMX en aquella conferencia con analistas financieros.

A consideración de Gerardo Mantilla, una autorización a Telcel para vender productos de video beneficiará al consumidor y desatará mayor competencia y también equilibrará oportunidades, ante hechos, como por ejemplo, que el sistema de televisión de paga Sky ha conseguido configurar paquetes de video con Internet e incluso teniendo como insumo a la red de Telmex, mientras que Movistar y AT&T también contratan red a Altán.

“El mercado de TV por suscripción se ha vuelto muy competitivo; allí participan distintas empresas y no hay elementos que demuestren restricciones a la competencia ni una ventaja o una posición favorable a Telmex o Telcel que le permita robar clientes con extrema facilidad a otros operadores, que a su vez también pudieran arrendarle a Telmex la fibra óptica que arrendaría Telcel. Mientras Telmex fije las mismas condiciones, acceso y calidad a la fibra óptica a todos los competidores, no hay inconveniente para que Telcel participe en ese mercado, ni que su ingreso establezca restricción a los competidores. Aparte, con las medidas de preponderancia, operadores como Megacable o Totalplay tuvieron cinco años para desplegar redes y dirigir su estrategia comercial con éxito”.

México cuenta con 66 accesos de penetración de la televisión de paga por cada cien hogares, según el tercer informe trimestral de estadísticas del IFT, equivalentes a 22.4 millones de suscripciones totales y desde la reforma sectorial de 2014 este servicio se ha encarecido cerca de 12%, de ahí que a parecer de Mantilla, la irrupción de nuevos competidores mejorará la calidad y precios de ese negocio.

“Un ingreso de Telcel o Telmex a ese mercado generaría competencia en TV de paga y permitirá al usuario tener un actor más para poder elegir, que es la parte fundamental de la regulación: dar poder al cliente, libertad para elegir al proveedor que resuelva sus necesidades con los servicios que ofrece, allí es donde está la clave para la práctica competitiva”, dice Gerardo Mantilla, gerente de proyectos regulatorios de Artifex Consulting.

Fuente: El Economista

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