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Por Nicolás Lucas, El Economista

La firma de telecomunicaciones y radiodifusión Grupo Siete (G7) ha comenzado a transmitir desde San Martín Texmelucan para la ciudad de Puebla y toda su área metropolitana. Es la megalópolis que le faltaba cubrir al grupo para afirmar que difunde sus señales sobre las zonas más densamente pobladas del centro país, un mercado sobre los 30 millones de personas a través de estaciones propias o arrendadas a terceros.

Grupo Siete llegó a Puebla de la mano del grupo Radiorama vía la señal XHRTP-FM 90.7 MHz, que previamente había migrado a esa banda desde una frecuencia de amplitud modulada. Con cabinas de transmisión en Cholula para su emisora poblana, G7 puede afirmar que tiene presencia directa en Pachuca, Puebla, Cuernavaca, Toluca, la CDMX y los territorios aledaños a esas poblaciones, como Tenancingo.

Su arribo al territorio poblano obedece, en parte, al reacomodo que se vive en la radio de la Ciudad de México y que han impactado sus planes de negocio.

En la CDMX, el grupo ha comenzado a operar la frecuencia de los 830 KHz de Radio Capital con el concepto musical “Quiéreme”, que anteriormente transmitía por la señal de los 1440 KHz –ahora fuera del aire– propiedad del Grupo Radio Centro, su socio comercial histórico al que hace años cedió la operación de la señal de los 92.1 MHz de FM gracias a un contrato de arrendamiento que, entre otros puntos, significaba a G7 el pago de cuotas basadas en el alcance de popularidad de la 92.1, pero que pronto pudieran disminuir por los cambios que GRC ha hecho con la programación de esa señal radiofónica.

Esto, debido a que el anterior concepto que GRC transmitía en la 92.1, “Universal Stereo”, reportaba el 13.60% de los ingresos totales al grupo, mientras que la programación noticiosa que le siguió en esa señal aporta 1.6% de los ingresos. Radio Centro ha vuelto a cambiar por tercera ocasión la programación de la XHFO-FM 92.1, lo que se traduciría en que también se modificarán los acuerdos con Grupo Siete sobre la operación de esa emisora.

Los movimientos que ha ido produciendo Grupo Radio Centro habrían repercutido en Grupo Siete y por ello esta compañía busca otras vías para mantenerse competitivo y allegarse recursos desde otras fuentes en temas de radiodifusión y en lo que toca a servicios de telecomunicaciones, G7 ha mantenido vigente a su producto de triple play llamado Twister Telecom, uno de televisión, más Internet y telefonía que vende en el Estado de México, particularmente en Toluca; allí, un mercado de 218,639 hogares en 2015, Según el Consejo Estatal de Población del Estado de México (Coespo).

“Eso que ha pasado (con Radio Centro) pudo haber sido el gran factor para buscar otras oportunidades más allá de la radiodifusión, pero debe haber otros motivos más”, expone Salomón Padilla, experto en telecomunicaciones del despacho SAC Abogados. “La telefonía fija no es redituable en este momento; es una tecnología que la gente no ve como primera prioridad. Pero lo que sí puede ser, es que ellos están empaquetando servicios para competir y diferenciarse de sus competidores y al mismo tiempo hacen gala de que diversifican sus brazos de negocio en telecom y radiodifusión”.

Grupo Siete también transmite en otras plazas, con la 800 y 1240 AM de Ciudad Juárez; la 104.3, 93.1 y 98.7 de Mazatlán y la 98.9 de Mérida, aunque se ha enfocado en la radiodifusión del centro del país. A la fecha, opera y es dueño directa e indirectamente de 16 estaciones de radio por toda la República.

Además de la concesión de la 92.1 de CDMX en su poder, aunque la explota Radio Centro, Grupo Siete también es concesionario de un canal operado por Televisa en Sonora y cuenta con un título de concesión única de telecomunicaciones que le permitiría producir o revender ese tipo de productos a nivel nacional.

De momento, tienen la obligación de completar una red de cuando menos 47 kilómetros de infraestructura de línea troncal y de 250 kilómetros de líneas de distribución para llegar al consumidor final en la ciudad de Toluca con sus productos de triple play, gracias a que el grupo consiguió una concesión para esos fines.

Fuente: El Economista

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