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Agencias

T-Mobile US Inc. y Sprint Corp., dos compañías que luchan por obtener la aprobación regulatoria para su fusión avaluada en US$26.500 millones, están considerando posibles concesiones para salvaguardar el acuerdo, según personas familiarizadas con la situación.

Entre las principales opciones en discusión está la separación y la posible venta de sus empresas de prepago, dijeron las personas que solicitaron no ser identificadas porque las deliberaciones son privadas. Otras opciones, como la venta de licencias de transmisión o el establecimiento de un nuevo cuarto operador por medio de un arrendamiento de red, son mucho menos atractivas, dijeron.

Los dos operadores, que anunciaron planes para fusionarse hace más de un año, enfrentan la preocupación de que el acuerdo afectará la competencia inalámbrica de EE.UU. Hasta ahora, T-Mobile y Sprint han adoptado un enfoque de “entre más grande, mejor”, al argumentar que juntos podrían competir de mejor manera con rivales más grandes como Verizon Communications Inc. y AT&T Inc.

La idea de las concesiones sugiere que las empresas prevén dificultades por parte de la división antimonopolio del Departamento de Justicia y la Comisión Federal de Comunicaciones, que deben firmar la transacción. Es común que las compañías que buscan la aprobación de una fusión ofrezcan ventas de activos para resolver inquietudes.

Las acciones de T-Mobile y Sprint redujeron las pérdidas el lunes luego de que Bloomberg informara sobre la posibilidad de concesiones. Después de haber caído hasta 4,7% en la mañana, Sprint bajó solo 1,8 por ciento a US$6,08 a las 3:50 p.m. en Nueva York. T-Mobile cayó 2,6% a US$73,30.

Cabildeo en Washington

El mes pasado, el director ejecutivo de T-Mobile, John Legere objetó un informe en el que los reguladores informaron a las empresas que el acuerdo -tal como está estructurado- sería rechazado. Desde entonces, Legere y el presidente de Sprint, Marcelo Claure, han visitado a funcionarios en Washington para discutir sobre el acuerdo. Argumentan que la nueva compañía podría ofrecer competencia a las compañías de cable de banda ancha doméstica y, además, vencer a Verizon y AT&T en el desarrollo de una red nacional 5G.

Esas promesas por sí solas quizá no han sido suficientes. Una oferta de concesión, que dependerá de que el acuerdo sea aprobado, podría ayudar a avanzar en las discusiones. Desde ya, las empresas han dicho que crearán un centro de servicio al cliente que empleará a más de 1.000 personas cerca de Rochester, Nueva York, siempre y cuando la fusión se lleve a cabo.

La industria de productos de prepago -en la que los clientes inalámbricos no tienen suscripciones- ha sido un elemento central de algunos de los fiscales generales del estado. Temen que un mercado consolidado de tres operadores perjudicaría más a los clientes de bajos ingresos al reducir las opciones y aumentar los precios.

Cuota de mercado

En conjunto, la marca Metro de T-Mobile y las marcas Boost y Virgin Mobile de Sprint conforman el segmento más grande del mercado de prepago de EE.UU., con aproximadamente el 42%. TracFone Wireless Inc. ocuparía el segundo lugar, con aproximadamente el 32%, seguido de la marca Cricket de AT&T, con cerca de 25%. Estos servicios son populares entre las personas con escaso o nulo acceso a créditos.

Una escisión del negocio de prepago podría dar a los reguladores y a los encargados de hacer cumplir las leyes antimonopolio el tipo de solución estructural que se puede presentar como ejemplo para asegurar la competencia en el mercado.

La idea ha estado dando vueltas desde que se anunció el acuerdo hace un año. Peter Adderton, uno de los fundadores de Boost Mobile, cuyo negocio fue adquirido por Sprint cuando se fusionó con Nextel Communications en 2006, ha presionado para que las empresas vendan una de las marcas para mantener la competencia.

Fuente: Bloomberg

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