Compartir

Por Nicolás Lucas, El Economista

El Salvador dio un revés a América Móvil en su plan de quedarse con los activos de Telefónica Móviles, la controladora de Movistar en ese país centroamericano, una experiencia que la multinacional mexicana ya vivió dos veces; en 2012, cuando la Superintendencia de Competencia de El Salvador (SC) le negó casi de último minuto la compra de Digicel, pese a que había aceptado esa concentración a condición de que Claro renunciara a la explotación nacional 20 MHz de espectro.

Esta vez, la Superintendencia de Competencia declaró como “inadmisible” la solicitud de AMX para empezar el estudio de la concentración de Claro con Movistar, porque la empresa adquiriente no presentó toda la documentación necesaria, ni siguió todo el protocolo indicado ante el gobierno, por lo que el incumplimiento es de forma y no de fondo.

América Móvil presentó una primera solicitud de concentración el 5 de marzo ante la SC, aproximadamente 40 días después de firmar con Telefónica la compraventa de la Movistar salvadoreña por 315 millones de dólares, y la Superintendencia de Competencia le notificó su decisión el 29 de abril; en respuesta, AMX avisó el 15 de mayo a esa autoridad que iniciará un nuevo proceso para conseguir la autorización necesaria para quedarse con los activos de Movistar.

La SC informó este martes que dará continuidad al proceso de concentración con base en análisis jurídicos, técnicos y económicos, con lo que demostró que no prejuzga la concentración Claro-Movistar.

Esta concentración, sin embargo, sí tendrá que librar retos en materia de tenencia espectral y en lo que toca a los usuarios atendidos, para que a América Móvil, hoy un agente con posibilidad de vender servicios de cuádruple play en territorio salvadoreño, no se le repita la historia de Digicel de 2011-2012.

Claro El Salvador explota 50 MHz de frecuencias en la banda de 1.9 GHz o PCS, que vencen entre 2028 y 2041 y gracias a la compra de Telefónica, llegaría a 105 MHz de señales por los 25 MHz con los que se haría en el espectro de los 850 MHz, más otros 30 MHz en la banda de PCS.

América Móvil opera además una licencia nacional en telefonía pública y otra licencia de TV de paga por cable y por satélite, adicionales a los servicios de voz, datos y contenidos en los que también está presente.

La Superintendencia de Competencia y la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones tendrán que valorar también que la concentración de Claro con Movistar, que por separado mantienen el 22.3% y 26.0% de la líneas móviles, respectivamente, dará origen a un agente económico que tendrá una participación cercana al 50% del mercado celular, en un país con aproximadamente 10.5 millones de líneas móviles; con 6.9 millones de habitantes, pero con una penetración celular de 159 por ciento.

El gobierno salvadoreño debe considerar además que si pasa esta concentración, el mercado móvil se reducirá de cuatro a tres operadores o de cinco a cuatro, si se cuenta que uno de ellos ofrece más servicios de radiocomunicación trunking. Con la salida de Telefónica Movistar de El Salvador, los operadores locales que quedarán son Claro, Tigo, Digicel y Red.

Según el reporte anual de 2018 de América Móvil, Claro El Salvador tuvo una utilidad de operación de 18.3% en todo el negocio frente a su resultado de 2017.

El Salvador se apresta a realizar una licitación de espectro, que por diversas cuestiones ha detenido desde el año 2016 y que en 2018 estuvo cerca de concretarla, pero a la que se le atravesó la elección presidencial de ese año.

La Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (Siget) ha reabierto el proceso para licitar 140 MHz de frecuencias de espectro. Son diversas porciones de señales en las bandas de 1.9 GHz y de 1.7/2.1 GHz, que se prevé salgan al mercado a un precio inicial de seis millones de dólares por bloque.

Esta licitación puede ser clave para la concentración Claro-Movistar, pues si la autoridad no obliga a las empresas a la devolución de frecuencias, será un indicio para que el resto de competidores podrá adquirir más bloques de espectro y que eventualmente se le permita a la “nueva” Claro ir por más señales, para que toda la industria esté en condiciones de desarrollar redes de nueva generación y empezar su camino hacia la tecnología 5G.

AMX, en su reporte anual, indica que necesita evolucionar su negocio salvadoreño a uno de valor agregado y que para eso necesita espectro y nuevas estrategias de mercadeo. De momento, la compañía informa que un 91% de sus usuarios reciben cobertura 2G, mientras que a un 82% también lo cubre la tecnología 3G y 64% es atendido con 4G en El Salvador.

El 24 de enero de 2019, AMX y Telefónica convinieron la compraventa del 99.3% de Telefónica Móviles El Salvador, por 315 millones de dólares, un acuerdo que la Superintendencia de Competencia a favor o no de las empresas en los siguientes meses.

Fuente: El Economista

Compartir