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Agencias

La Iniciativa Icarus, de International Cooperation for Animal Research Using Space, Cooperación Internacional para Investigación en Animales Usando el Espacio, tiene como objetivo colocar dispositivos GPS en todo tipo de animales para así poder establecer sus rutas de movimiento y hábitos.

El sistema funciona a través de un emisor/receptor situado en la Estación Espacial Internacional (EEI). El cual recibe mediante una antena situada en el exterior de la Estación, los datos enviados por los dispositivos que llevan los animales y los envía a Tierra para que queden a disposición de los científicos. Y justo hoy se ha activado el sistema.

Estará tres o cuatro meses en modo pasivo, calibrando la calidad de las señales recibidas y retransmitiéndolas a Tierra; más adelante se podrá utilizar también para reprogramar, si es necesario, los dispositivos que llevan los animales transmitiéndoles las órdenes necesarias.

Baliza del sistema ICARUS

Los dispositivos funcionan con energía solar y sólo emiten cuando reciben una señal procedente del equipo instalado en la EEI que les indica que están en zona de cobertura, un poco como los sistemas de telepeaje de las autopistas y los cacharros que llevamos en los coches.

Utilizar la Estación Espacial Internacional como base del sistema permite utilizar balizas que emiten señales relativamente débiles gracias a que orbita a una altitud relativamente baja. Esto, a su vez, permite hacerlas lo suficientemente pequeñas como para que no molesten a los animales. Por ahora el límite está en balizas de 5 gramos pero en el futuro quizás se puedan etiquetar incluso abejas.

La idea es saber más sobre la vida de los animales: por qué rutas migran, en qué condiciones viven y, sobre todo, cuál es la mejor manera de protegerlos.

Fuente: Microsiervos

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