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Por José De Jesús Guadarrama, Excelsior

México cuenta con la regulación más avanzada en materia de telecomunicaciones de América Latina, según el Rastreador Regulatorio de las Tecnologías de Información y Comunicaciones (TIC) elaborado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

En una medición, base 100, del Rastreador Regulatorio de las TIC, México fue calificado con 90; Brasil con 88; Perú con 87; Argentina y Panamá con 86 y Costa Rica y Ecuador con 85, lo que además arroja que muchos países están logrando avances sustanciales en el camino hacia la regulación TIC colaborativa.

Sin embargo, al incluir a El Caribe, República Dominicana se coloca como puntero, con una calificación de 94, dejando a México en el segundo sitio.

Para finales de 2018, un tercio de los países en el mundo ya contaban con regulación G4. En Europa, Italia encabeza los rankings mundiales con la mejor puntuación en regulación moderna.

En el documento de la Unión Internacional de Telecomunicaciones se clasifica a los países que tienen puntuación entre 85 a 100 puntos como regulación de cuarta generación (G4), que es una regulación integrada liderada por objetivos de políticas económicas y sociales; la regulación G3 es la que facilita la inversión, la innovación y el acceso; la G2 es la de apertura de mercados, liberación parcial y privatización; y la G1 es la de monopolios públicos regulados con enfoque de comando y control.

El rastreador es una herramienta interactiva desarrollada por el organismo para ayudar a los tomadores de decisiones y reguladores a entender mejor las normas y leyes de las TICs y permite identificar brechas en los marcos regulatorios existentes, aunque no mide la calidad o el rendimiento de los mismos, pero sí registra la existencia y características.

La plataforma señala los cambios que se están produciendo en el entorno regulatorio de las tecnologías, facilita la evaluación comparativa y la identificación de tendencias en los marcos legales. Está compuesto por 50 indicadores, organizados en cuatro pilares: autoridad reguladora, mandato regulatorio, régimen regulatorio y marco de competencia.

Se destaca que África es la región donde los marcos regulatorios han evolucionado más en los últimos diez años, ya que en 2017 un 40 por ciento de las naciones africanas poseían el estatus G1, pero ahora un 52 por ciento es G3.

En los Estados Árabes, el progreso de la regulación ha sido más lento que en la mayoría de las regiones, aunque probablemente se acelere en los próximos años.

Fuente: Excelsior

Consulte ICT Regulatory Tracker 2018 by ITU

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