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View over Avenida 9 Julio and the obelisk in Plaza Republica:: Buenos Aires:: Argentina.

Agencias

Argentina es el octavo país en el mundo más grande en extensión, pero está en el puesto 212 cuando se mira la densidad poblacional. Esa diferencia sustancial entre territorio y habitantes es la que complica el despliegue de infraestructura tecnológica (y de la red 5G), según el analista del mercado de telecomunicaciones Enrique Carrier.

El titular de Carrier y Asociados repasó los desafíos estructurales de la Argentina durante una presentación en el evento Revolución Digital. «Se hace muy difícil rentabilizar la inversión necesaria para conectar al país», detalló el especialista.

Explicó que en el país hay 39 millones de usuarios de servicios móviles, 34 millones de smartphones y unas 29 millones de líneas 4G. En este momento, explicó, las compañías de telecomunicaciones están ocupándose de desplegar la red 4G en todo el país.

El Gobierno persigue el mismo objetivo. Para este año, quiere conectar al 92% de la población con 4G. Hay un obstáculo: el parque de celulares envejece cada vez más. En los últimos años, la velocidad promedio de renovación fue de 13 millones al año, lo que daba como resultado que cada tres años el parque esté renovado por completo. Para 2019, se estima que solo habrá nueve millones de smartphones nuevos, tanto en el mercado formal como en el informal.

Dadas estas condiciones, el panorama para el 5G en la Argentina está complicado. «Es una generación de conectividad distinta. Del 1G al 4G siempre fue más de lo mismo. El 5G no solo tiene mayor velocidad, sino que soporta mayor densidad de dispositivos, y también tiene baja latencia (la demora entre un click y su respuesta)», explicó, en primer lugar.

El especialista adelantó que hay una compañía de telecomunicaciones que probablemente haga pruebas de 5G este año, pero que no se puede esperar una red de este tipo al menos por dos años. «Los operadores no están apurados por desplegarla, porque falta 4G, que es la base del 5G. Además, muchos todavía no saben bien cómo monetizarían esta nueva conectividad», resaltó.

Carrier dio un detalle más: «Cuanto más tardemos en entrar, los precios de 5G serán más bajos, porque las escalas ya estarán desarrolladas», aclaró.

Inclusión digital con la persona en el centro

«La revolución digital significa que todo cambió y que va a seguir cambiando y en este marco, la primera discusión es dónde ponemos al ser humano», apuntó Alejandro Lastra, director de Relaciones Institucionales de Telefónica Movistar, en conversación con José Del Rio, en la apertura del evento Revolución Digital.

Según Lastra, la revolución digital está dada por el aumento de la capacidad para procesar datos, transmitirlos y almacenarlos, que cambió la vida de las personas en general y de los agentes económicos en particular. «No hay posibilidad de que estas herramientas no se adopten para para desarrollar nuevos modelos de negocio o mejorar la productividad», apuntó.

Para el ejecutivo de Telefónica Movistar, la economía digital se basa en tres pilares: conectividad, servicios digitales y centralidad del ser humano. En todos estos aspectos consideró que es clave acompañar las transformaciones con políticas públicas adecuadas.

«El sector privado tiene un rol en la mejora de la productividad y en bajar el costo del despliegue de la tecnología de punta, pero el sector público también. La política fiscal de incentivo es clave y la educación, primordial para aggiornar la fuerza de trabajo a los nuevos modos de empleabilidad», detalló.

Por otro lado, ponderó como un tema clave la seguridad de los datos y la «confianza digital». «Hay un marco genérico de derechos digitales que tenemos que discutir porque, si no, nos vamos a ir encontrando con consecuencias que hoy podemos evitar», apuntó.

Fuente: La Nación

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