Compartir

Agencias

Apoyo Consultoría, por encargo de AFIN (Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional), ha realizado un análisis del sector telecom en el cual concluye que los sobre costos en el mercado son la principal razón de que las ganancias de esta industria hayan disminuido, situándolas entre las más bajas del mundo.

Miguel Figallo, asociado de Apoyo Consultoría, sostuvo que el exceso de normas existentes en el sector ha originado sobrecostos que equivalen a imponer un impuesto del 22% a la prestación de los servicios.

Entre el 2013 y el 2018, dijo, tres normas han implicado un gasto adicionales a los propios del negocio de más de US$400 millones, y en un solo año -el 2018- se tiene un sobrecosto de US$60 millones. La medición real podría ser aún mayor si se consideran el resto de normas impuestas a los operadores, aclaró.

En esta medición se incluyó a la imposición de uso de huella biométrica para contrataciones o reactivación de líneas robadas y el mantenimiento obligado de teléfonos públicos. También se evaluó el sobre costo en las aportaciones obligatorias (Osiptel, MTC, Fitel).

Figallo precisó que se ha ido elevando el stock de normas vigentes en los últimos años (pasamos de 150 a 250 en el periodo analizado), mientras que la competencia se ha ido intensificando, cuando consideró que debería ser al revés y se debería haber ido reduciendo su volumen. Además, hay normas que han cambiado hasta tres veces en un mismo año (como es el caso de Condiciones de Uso) o cada dos años.

“Tenemos una inflación normativa a la que se suma una hiperinflación en multas, que perjudican al operador y no benefician al usuario”, opinó Carlos Huamán, director de DN Consultores.

RENTABILIDAD COMPLICADA

Los operadores móviles han sido víctimas de su propio éxito, sostuvo Geoffrey Cannock, socio de Apoyo Consultoría, porque se ha dado un alza importante en la penetración del servicio que ha venido acompañada de una baja en los precios y una reducción de las ganancias que está afectando su rentabilidad.

La inversión en el sector se ha mantenido en alrededor de S/4 mil millones al año, 40% menos que el promedio que manejan los países de la OCDE y a la mitad de lo previsto para revertir la brecha local de unos S/ 8 mil millones anuales, con lo cual se mantiene un déficit. Eso hace que difícilmente se puede catalogar como un exceso de gasto lo que justifique la falta de rentabilidad, precisó Figallo.

Fuente: El Comercio

Compartir