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Agencias

El operador de telefonía móvil estadounidense T-Mobile anunció este miércoles que completó la fusión con su antigua rival Sprint y se presentó como una nueva compañía “superpoderosa”, con 14 veces más capacidad y una inversión prevista de 40,000 millones de dólares en los próximos tres años para hacer “realidad una red 5G transformadora”.

El nuevo T-Mobile resultante de la fusión entre el tercer y el cuarto proveedor inalámbrico de EEUU tiene como director ejecutivo con efectos inmediatos a Mike Sievert en sustitución del que fuera cabeza visible de la compañía desde 2012, John Legere, quien permanecerá como miembro de la junta directiva hasta junio de este año, según un comunicado.

La nueva empresa conjunta, seguirá operando bajo el nombre de T-Mobile, contará entre sus accionistas con Deutsche Telekom, que ostentará el 43% del accionariado, y la japonesa SoftBank, que tendrá en su poder otro 24%. El resto quedará en manos del público y cotizará en Bolsa.

De esta forma, la teleco japonesa ha recibido una acción de T-Mobile por cada 11 títulos de Sprint, mientras que el resto de accionistas de Sprint ha recibido una acción de la nueva empresa por cada 9,75 en su poder.

Ahora T-Mobile es un gigante de las telecomunicaciones capaz de competir con AT&T y Verizon, y promete “crear la mejor red 5G nacional, con amplitud y profundidad, del mundo, que aportará velocidades impresionantes por igual tanto a las áreas urbanas como a las comunidades rurales relegadas”, además de ofrecer “los precios más bajos” para los consumidores.

La transacción, cuyo valor alcanza los 26.500 millones de dólares, salió adelante al tercer intento, después de que las operadoras lograsen convencer al Departamento de Justicia y los reguladores del sector de que la fusión daría origen a un mejor competidor frente a las dos grandes operadoras dominantes de EEUU, AT&T y Verizon.

Sprint y T-Mobile cuentan con unos 130 millones de usuarios de forma conjunta, mientras que AT&T y Verizon superan cada una los 150 millones.

Con información de ‘El Nuevo Herald’ y ‘EE’

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