Defensoría del Público de Argentina lanzó Nodio, un nuevo observatorio contra ‘noticias falsas’

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Agencias

La Defensoría del Público de Argentina lanzó Nodio, un nuevo observatorio dedicado a registrar, analizar y prevenir el caudal de informaciones y contenidos maliciosos o falsos en los medios de comunicación masivos.

«El discurso del odio, la desinformación y las noticias maliciosas promueven la polarización social y la violencia colectiva, avasallan el derecho a estar informado, degradan el debate público y amenazan la democracia», señaló la semana pasada la titular del organismo defensor, Miriam Lewin, durante el acto virtual de lanzamiento.

Nodio contará con la participación de plataformas digitales, universidades, comunicadores, sindicatos, cámaras empresarias, empresas de comunicación y miembros de la sociedad civil, según se informó oficialmente.

Mediante la participación de estos actores, el observatorio aportará «una mirada desde el estudio cualitativo y cuantitativo de la violencia simbólica y las noticias maliciosas ya emitidas». En ese sentido, según aclaró Lewin, el ente creado «no tiene intenciones de llevar adelante ni el control, ni la supervisión de la tarea de la prensa», ya que estas son actividades incompatibles con las funciones de la Defensoría, que tampoco tiene potestad para sancionar a quienes difundan información falsa.

¿Comisaría del pensamiento?

Sin embargo, desde su lanzamiento, Nodio ha despertado el rechazo de buena parte de la oposición -específicamente el macrismo (centro derecha)- y los grupos mediáticos más críticos con el kirchnerismo, ya que consideran esta iniciativa como un ataque a la libertad de prensa.

Este martes, un grupo de diputados de Juntos por el Cambio denunció ante la Justicia a la periodista y titular de la Defensoría, a quien acusan de abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público.

Los legisladores opositores manifiestan en el texto de la acusación que la información disponible sobre Nodio «es escasa y difusa», pero consideran que «ha sido suficiente para advertir los riesgos que esa comisaría del pensamiento lleva en germen, y en pocas horas han sobrado voces de reserva y repudio a esa creación oficial, no de la iniciativa ciudadanía».

Además, argumentan que «la sola creación de Nodio por parte de una agencia del Estado importa dictar órdenes o resoluciones contrarias a la Constitución Nacional».

Sin perder tiempo, el fiscal Carlos Stornelli, en cuyo despacho avanzan varias causas por presunta corrupción contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, promovió una investigación por la misma razón que esgrimió la oposición, solicitó una medida cautelar para frenar la iniciativa, y pidió la indagatoria de Lewin.

Esto último fue reflejado de manera irónica por la prensa afín al oficialismo. Y es que el propio Stornelli tuvo hace no mucho tiempo una actitud llamativamente esquiva a la Justicia, cuando se negó varias veces a concurrir al llamado a indagatoria del juez Alejandro Ramos Padilla, para que declarara en la causa en la que se lo investiga por espionaje, extorsión y armado de causas contra empresarios y políticos vinculados al kirchnerismo.

En el escrito de la denuncia, Stornelli vinculó el proyecto con prácticas fascistas, y habló de «censura previa», «persecución ideológica» y «cuarentena mental».

En una entrevista con el diario La Nación, Miriam Lewin fue consultada sobre la demanda del fiscal, a lo que respondió: «Es una verdadera paradoja que, en lugar de acudir a la fuente, la Defensoría, y pedir información para saber de qué se trata, hayan presentado una denuncia penal ‘por las dudas'».

Lo cierto es que, más allá de que las intenciones del Gobierno con la creación de este observatorio son discutibles, como lo son también los tiempos y las formas elegidas para hacerlo, Nodio quedó bajo sospecha de buscar ejercer un control sobre lo que se publica en los medios. Y eso, si proviene del Estado, puede ser visto con preocupación.

Según afirmó al diario Página12 el director de Planificación Estratégica e Investigación de la Defensoría del Público, Glenn Postolski, «el rechazo de la oposición y algunos medios hacia el proyecto responde a una lectura muy coyuntural que hace que toda iniciativa que esté vinculada con lo estatal y lo público hoy sea recibida de manera negativa».

Fuente: RT

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