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Agencias

El veto a los proveedores chinos en el despliegue de 5G en los países occidentales debido a supuestos problemas de seguridad de los equipos tendrá un efecto perjudicial el avance de esta tecnología y su desarrollo futuro. Según nuevo informe de ABI Research, excluir a Huawei retrasará la implementación de 5G varios años y supondrá para los operadores de red unos costes adicionales de varios miles de millones de dólares como consecuencia del reemplazo de la infraestructura existente.

«Nuestra investigación muestra que el veto a Huawei y ZTE en las implementaciones de 5G y la restricción de su acceso a las cadenas de suministro de silicio y semiconductores tendrá graves implicaciones económicas. Además, la prohibición de estos proveedores chinos obstaculizará la I+D 5G y 6G», dice Leo Gergs, analista de investigación de 5G Markets en ABI Research.

En primer lugar, plantea implicaciones económicas para los operadores de red. Gergs explica: «Dejar de lado a Huawei y ZTE no sólo impone costes adicionales para los operadores que tienen que reemplazar los equipos de Huawei de las infraestructuras de red existentes, sino que también restringe el panorama de los proveedores, reduciendo el grado de competencia dentro del mercado. Esta competencia imperfecta inevitablemente disminuye la presión a la baja de los precios, obligando a los operadores de red a pagar costes más altos por los equipos de red que si estuvieran en perfectas condiciones de competencia».

Asimismo, restringir el acceso de Huawei a los chipsets 5G de las empresas de semiconductores estadounidenses puede fácilmente resultar más perjudicial para la economía estadounidense, ya que el fabricante chino está planeando comenzar su propia producción de chipsets en una fábrica de nueva construcción en Shanghai para eludir estas restricciones. «Aunque Huawei producirá chipsets 5G solo para sus productos, las ambiciones a largo plazo de Huawei serán servir a todo el mercado chino», apunta Gergs. Como consecuencia, la demanda china de chipsets de EE. UU. disminuirá continuamente. «Las empresas de semiconductores estadounidenses generan una parte sustancial de sus ingresos de China. La inminente erosión de la demanda afectará severamente a la industria de semiconductores estadounidense.»

Junto a los efectos económicos habría que mencionar graves implicaciones en la normalización de 5G. Huawei y otras compañías de telecomunicaciones chinas se encuentran entre los principales contribuyentes en las declaraciones de patentes relacionadas con esta tecnología en 3GPP. «Eliminar a Huawei de la oportunidad de monetizar esta inversión en I+D hará que Huawei reconsidere y disminuya sus esfuerzos. Como resultado, el despliegue y la evolución de 5G sufrirán no sólo a nivel nacional, sino también global», explica Gergs.

«Los reguladores deben ser muy cuidadosos y evitar tomar una decisión políticamente motivada en materia económica y tecnológica», advierte el analista. «Para garantizar que 5G pueda revelar su verdadero efecto transformador para el mundo, los reguladores y los organismos políticos deben evitar que su implementación se convierta en una moneda de negociación para los intereses geopolíticos». Han de entender completamente lo que está en juego prohibiendo a estos proveedores. «Si se descubriera que ciertos equipos de red no son seguros desde el punto de vista tecnológico, un mercado económico sano y sin restricciones se alejaría naturalmente de estos componentes de infraestructura. Esto sucedería sin la intervención política, que es perjudicial para la economía y pondrá en peligro el inmenso valor que 5G y las generaciones futuras de conectividad celular aportarán a las sociedades de todo el mundo», concluye.

Fuente: R&T

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