Plazos de entrega de chips siguen aumentando y empeora escasez

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Agencias

Las industrias con escasez de chips, desde los fabricantes de automóviles hasta los de electrónica de consumo, tendrán que esperar un poco más para obtener los componentes, ya que los retrasos en la entrega de pedidos continúan empeorando.

Los plazos de entrega, es decir, el tiempo entre el momento en que se realiza el pedido de un semiconductor y se recibe, aumentó de siete días a 18 semanas en mayo con respecto al mes anterior, una señal de que las dificultades de los fabricantes de chips para mantenerse al día con la demanda están empeorando, según una investigación de Susquehann Financial Group. Esa brecha, que ya es el plazo de entrega más largo desde que la empresa comenzó a analizar los datos en 2017, es más de cuatro semanas mayor que el máximo anterior en 2018. Los inversionistas observan los plazos de entrega en busca de pistas sobre la tendencia de la demanda, pero también como una señal de que los usuarios de chips pueden entrar en pánico y pedir demasiado, lo que significaría que la industria se dirige hacia un exceso de oferta. El analista Chris Rolland, de Susquehanna, dijo que ese punto ya pasó y que le preocupa que no haya suficiente demanda para los dispositivos finales que dependen de los componentes electrónicos para soportar los actuales niveles de pedidos.

Si bien los plazos de entrega se han alargado para empresas como Broadcom Inc., NXP Semiconductors NV., STMicroelectronics NV y Texas Instruments Inc., algunas áreas están comenzando a ponerse al día con la demanda. Los tiempos de entrega de microcontroladores, pequeños procesadores que dirigen funciones en todo tipo de productos, desde automóviles hasta lavadoras, han disminuido en más de una semana, escribió Rolland. Los plazos para los chips analógicos, dispositivos que convierten fenómenos del mundo real como el tacto y el sonido en señales electrónicas, aumentaron, pero a un ritmo más lento que antes, según Susquehanna.

La escasez de semiconductores ha afectado principalmente a la industria automotriz, que se prevé que pierda más de US$100.000 millones en ventas de vehículos que no puede fabricar. Otros sectores también se han visto perjudicados, ya que muchos fabricantes de productos electrónicos, incluidos los más grandes como Apple Inc., no pueden satisfacer toda la demanda de sus productos. Algunos directivos de los fabricantes de chips, como el director ejecutivo de Broadcom, Hock Tan, han advertido que no hay que darle demasiada importancia al aumento de los plazos de entrega. Han argumentado que el aumento de los tiempo de entrega es prueba de un mayor nivel de comprensión de la industria de los semiconductores por parte de sus clientes y de una nueva disposición a comprometerse con contratos de suministro a largo plazo que no pueden ser cancelados.

Fuente: Bloomberg

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