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JenTelMx

El último Índice de Ciberseguridad Global (ICG) de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) muestra un compromiso creciente en todo el mundo para afrontar y reducir las amenazas a la ciberseguridad.

Los países están trabajando para mejorar su ciberseguridad a pesar de los desafíos de la COVID-19 y el rápido cambio de las actividades cotidianas y los servicios socioeconómicos hacia la esfera digital, como confirma el índice de 2020 recién publicado.

Según el ICG de 2020, alrededor de la mitad de los países a nivel mundial dicen haber formado un equipo nacional de intervención en caso de incidente informático (EIII), lo que indica un aumento del 11% desde 2018. La rápida adopción de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) durante la pandemia de COVID-19 ha hecho de la ciberseguridad una prioridad.

«En estos tiempos difíciles, la dependencia sin precedentes de las TIC para impulsar la sociedad, la economía y la industria, hace que sea más importante que nunca asegurar el ciberespacio y crear confianza entre los usuarios», afirmó el Secretario General de la UIT, Sr. Houlin Zhao. «Los gobiernos y la industria deben colaborar para que las TIC sean siempre seguras y fiables para todos. El Índice de Ciberseguridad Global es un elemento clave, ya que ofrece una instantánea de las oportunidades y lagunas que se pueden abordar para fortalecer el ecosistema digital de cada país».

Alrededor del 64% de los países había adoptado una estrategia nacional de ciberseguridad (ENC) a finales de año, mientras que más del 70% llevó a cabo campañas de sensibilización a la ciberseguridad en 2020, en comparación con el 58% y el 66%, respectivamente, en 2018.

Sin embargo, a pesar de las notables mejoras, sigue habiendo carencias de cibercapacidad.

Abordar la brecha cibernética

Muchos países y regiones están rezagados en esferas clave, entre las que se cuentan las siguientes:

  • Formación en ciberseguridad, que debe adaptarse a las necesidades de los particulares y de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYME).
  • Finanzas, sanidad, energía y otros sectores clave, que requieren medidas específicas para colmar las lagunas en materia de ciberseguridad.
  • Protección de la infraestructura esencial, que exige una mejora para hacer frente a las nuevas y evolutivas ciberamenazas.
  • Protección de datos personales, que requiere un refuerzo continuo a medida que aumentan las actividades en línea.
  • La creciente dependencia de las soluciones digitales exige medidas de protección cada vez más fuertes, pero al mismo tiempo accesibles y fáciles de utilizar.

El ICG de 2020, mide los compromisos en materia de ciberseguridad de los 193 Estados Miembros de la UIT. Su objetivo es identificar las carencias, servir de hoja de ruta para orientar las estrategias nacionales, fundamentar los marcos jurídicos, ofrecer capacitación, destacar las prácticas idóneas, reforzar las normas internacionales y fomentar una cultura de la ciberseguridad.

En un contexto de comercio y comunicación interconectados, los riesgos de seguridad conocen cada vez menos fronteras y ninguna entidad o parte interesada puede por sí sola garantizar la seguridad del ecosistema cibernético mundial.

Por consiguiente, es posible que los países con grandes capacidades en la materia tengan que apoyar a los demás países, en particular los países menos adelantados (PMA), los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID) y los países en desarrollo sin litoral (PDSL).

«Esta instantánea del compromiso mundial para con la ciberseguridad es sólo un punto de partida para nuevos debates, intervenciones y avances hacia la consecución de la ciberseguridad a escala nacional, regional y mundial», señaló la Sra. Doreen Bogdan-Martin, Directora de la Oficina de Desarrollo de las Telecomunicaciones de la UIT. «Invito a todos los Estados Miembros de la UIT a que sigan comunicándonos sus progresos en los compromisos relacionados con la ciberseguridad a fin de que podamos compartir eficazmente las experiencias, las investigaciones y las soluciones para crear un ciberespacio de confianza para todos».

Medición de la evolución del panorama de ciberseguridad

Cerca de mil millones de personas en todo el mundo utilizaron Internet por primera vez entre 2015 (cuando se publicó la primera edición del ICG) y 2019, según datos de la UIT. Con la previsión de que las pérdidas mundiales debidas a la ciberdelincuencia alcancen los 6 billones USD este año, la población cuenta con que los gobiernos mejoren las normas de ciberseguridad y protejan los datos personales y financieros, cada vez más expuestos.

La UIT ha preparado cuatro ediciones del ICG hasta la fecha, ofreciendo instantáneas globales periódicas de un sector en rápida evolución. De una edición a otra, la metodología se ha adaptado para arrojar más luz sobre los compromisos de ciberseguridad de los países.

El nivel de desarrollo o implicación de cada país se evalúa en función de los cinco pilares de la Agenda de Ciberseguridad Global de la UIT, a saber, medidas jurídicas, medidas técnicas, medidas organizativas, capacitación y cooperación.

El ICG contiene datos de más países que cualquier otra edición anterior gracias a que la UIT recibió 150 respuestas al cuestionario actualizado, a pesar de las limitaciones impuestas por la COVID-19. Para los otros 44 países incluidos, los datos se recopilaron y validaron mediante investigación documental.

El Índice de Ciberseguridad Global ha evolucionado constantemente en el seno de una asociación multipartita, integrando datos facilitados por los Miembros de la UIT y otras contribuciones y datos anexos procedentes de diversos países, instituciones y organizaciones internacionales.

Descargue el Índice de Ciberseguridad Global 2020 del sitio oficial de UIT.

Con información de UIT

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