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Agencias

Mientras continúa la crisis de oferta de microchips por parte de los fabricantes de este componente, algunas marcas están obteniendo los mejores resultados de los últimos años precisamente en esta división.

Todo forma parte de un cuello de botella generado tras el confinamiento de los compases iniciales de la pandemia de la COVID-19. Al obligar a detenerse la cadena de producción de microchips se generó un desfase entre oferta y demanda que aún no ha podido equilibrarse. De hecho diversos fabricantes han declarado que la situación se extenderá al menos hasta finales del año 2022.

Es el caso de Samsung, que acaba de informar de los resultados en el último trimestre de su división de fabricación de semiconductores, en la que obtenido beneficios de 13.000 millones de dólares, siendo su trimestre más exitoso desde el mismo periodo del año 2018.

Y es que además de fabricar estos componentes para sus propios dispositivos, Samsung también fabrica semiconductores para otras marcas (incluyendo su gran competidor Apple), de manera que monten estos microchips en sus propios dispositivos electrónicos.

Cabe añadir también que esa misma división de Samsung, además de la fabricación de semiconductores, se dedica a la fabricación de paneles AMOLED para pantallas de teléfonos móviles, otro componente de alta demanda que supone una contribución adicional al beneficio de esta filial.

Fuente: Silicon

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