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La conexión a Internet por satélite ofrece cobertura universal presentándose como la alternativa ideal para comunicar zonas rurales o remotas. Te contamos qué es, cómo funciona y cuáles son sus principales ventajas e inconvenientes.

Por Cristina Albarrán, R&T

¿Qué es internet por satélite?

Tradicionalmente el mercado de las comunicaciones satelitales ha estado dominado por los servicios de difusión de televisión, pero paulatinamente han ido ganando en importancia las aplicaciones de transmisión de datos punto a punto. Eso supone un cambio fundamental en el rol y las tecnologías de los satélites, ya que estos pasan de actuar como repetidores que difunden una misma señal a muchos usuarios esparcidos por una amplia área geográfica, a proveer canales de comunicaciones dedicados a cada usuario. Si hacemos una analogía con los servicios de comunicaciones terrestres es parecido a la diferencia entre la difusión tradicional de televisión (las cadenas de TV que recibimos por la antena de nuestro televisor) y los servicios de comunicaciones, como la telefonía, la fibra o el ADSL, que nos permiten comunicaciones bidireccionales dedicadas (Internet, televisión a la carta, etc.).

En este contexto de consumo mayor de datos por los usuarios surgió Internet por satélite que, como su nombre, indica es una conexión a Internet vía satélite; un método de conectarse a la Red de redes utilizando como medio de enlace un satélite.

¿Cómo funciona? Tecnología que utiliza

Funciona a través de la instalación de una antena parabólica en el tejado del domicilio con la que se capta la señal emitida por el satélite. Un cableado lleva esta señal desde la antena parabólica al router, el cual emite una señal Wi-Fi y permite conectar nuestros dispositivos, ya sea por Wi-Fi o a través de un cable de red.

Las señales llegan al satélite desde la estación terrestre mediante un «haz ascendente» y se envían a la Tierra desde el satélite por un «haz descendente». Para evitar interferencias entre los dos haces, las frecuencias de ambos son distintas. Las frecuencias del haz ascendente son mayores que las del haz descendente, debido a que cuanto mayor sea la frecuencia se produce mayor atenuación en el recorrido de la señal, y por tanto es preferible transmitir con más potencia desde la Tierra, donde la disponibilidad energética es mayor.

Igualmente, para evitar que los canales próximos del haz descendente interfieran entre sí, se utilizan polarizaciones distintas. En el interior del satélite existen unos bloques denominados transpondedores, que tienen como misión recibir, cambiar y transmitir las frecuencias del satélite, a fin de que la información que se envía desde la base llegue a las antenas receptoras.

Equipo necesario para que funcione

Para que esta conexión por satélite funcione basta con un simple receptor de la señal y un router para llevar Internet de banda ancha a cualquier punto de la geografía. En palabras más técnicas se necesita un módem (externo o en tarjeta PCI) para satélite; una antena parabólica y soporte; iLNB1 o LNB interactivo y alimentador de corriente.

Bandas de frecuencias utilizadas por los satélites

Como hemos comentado anteriormente, los satélites emiten los datos en diferentes bandas de frecuencias. Por bandas de frecuencia se entiende los rangos del espectro electromagnético entre los cuales se hallan las ondas transmitidas desde y hacia las antenas satelitales, asignadas a diferentes usos de las radiocomunicaciones como radiodifusión, telefonía móvil o radionavegación.

En este contexto hay que indicar que las longitudes de onda diferentes poseen propiedades diferentes. Las longitudes de onda largas pueden recorrer grandes distancias y atravesar obstáculos.

Las bandas más utilizadas en los sistemas de satélites son:

Banda L:

  • Rango de frecuencias: 1.53-2.7 GHz.
  • Ventajas: grandes longitudes de onda pueden penetrar a través de las estructuras terrestres; precisan transmisores de menor potencia.
  • Inconvenientes: poca capacidad de transmisión de datos.

Banda Ku:

  • Rango de frecuencias: en recepción 11.7-12.7 GHz, y en transmisión 14-17.8 GHz.
  • Ventajas: longitudes de onda medianas que traspasan la mayoría de los obstáculos y transportan una gran cantidad de datos.
  • Inconvenientes: la mayoría de las ubicaciones están adjudicadas.

Banda Ka:

  • Rango de frecuencias: 18-31 GHz.
  • Ventajas: amplio espectro de ubicaciones disponible; las longitudes de onda transportan grandes cantidades de datos.
  • Inconvenientes: son necesarios transmisores muy potentes; sensibles a interferencias ambientales.

Banda C:

  • Rango de frecuencias: 3.4-6.4 GHz.
  • Ventajas: Es menos susceptible a efectos climáticos como la lluvia comparada con la banda KU y Ka
  • Inconvenientes: Los costes por equipamiento es un poco más elevado que la Banda Ku;

Métodos de acceso

FDMA (Frequency Division Multiplex Access)

Acceso múltiple por división de frecuencias. Este tipo de sistemas canalizan el transponedor usando múltiples portadoras, donde a cada portadora le asigna un par de frecuencias. El ancho de banda total utilizado dependerá del número total de portadoras. Existen dos variantes de esta técnica: SCPC (Single Channel Per Carrier) y MCPC (Multiple Channel Per Carrier).

TDMA (Time Division Multiplex Access)

Este método se caracteriza por el uso de ranuras de tiempo asignadas a cada portadora. Existen otras variantes a este método, el más conocido es DAMA (Demand Assigned Multiple Access), el cual asigna ranuras de tiempo de acuerdo a la demanda del canal. Una de las ventajas del TDMA con respecto a los otros es que optimiza del ancho de banda.

CDMA (Code Division Multiplex Access)

El acceso múltiple por división de código, conocido como Spread Spectrum (Espectro esparcido), es una técnica de modulación que convierten la señal en banda base en una señal modulada con un espectro de ancho de banda que cubre o se esparce sobre una banda de magnitud más grande que la que normalmente se necesita para transmitir la señal en banda base por sí misma. Es una técnica muy robusta y ha sido usada ampliamente en aplicaciones militares. Se aplica en comunicaciones vía satélite particularmente para transmisión de datos a bajas velocidades.

La alternativa para las zonas rurales y sin cobertura actual

La gran aportación del satélite es que es el único medio que tenemos para ofrecer una verdadera cobertura universal en todo el planeta. Esta tecnología permite dar servicio en tierra, mar y aire, llegando de forma rápida y eficiente a cualquier punto geográfico, abarcando aquellos lugares donde los medios terrestres no pueden llegar, o donde sería muy costoso hacerlo. Más que ser un competidor de los sistemas terrestres, se presenta como un complemento de estos y es que, la tecnología satelital suele ser la solución más eficaz en zonas remotas y de baja densidad de población. Y es que, en estos entornos el despliegue de infraestructura terrestre (fibra óptica y 5G) es, en ocasiones, insuficiente.

A día de hoy siguen existiendo áreas en los que no hay un acceso a Internet de buena calidad, tal y como exigen los planes nacionales, europeos y mundiales. Además, estos despliegues se realizan con el objetivo de cubrir la mayor parte de la población, pero no del territorio. Este hecho supone un obstáculo a la hora de garantizar la digitalización de sectores productivos primarios, que se desarrollan lejos de los núcleos de población y que, por tanto, no podrían sumarse a este proceso de transformación. De este modo, la brecha digital entre el mundo urbano y el rural seguiría agravándose en un momento clave para, precisamente, reducir esta desigualdad.

El satélite es la única tecnología capaz de llevar Internet a puntos remotos de manera inmediata. Y gracias a esta particularidad permite digitalizar estas poblaciones y sus sectores productivos, aportando soluciones de valor añadido ligadas a la gestión municipal, la prevención de incendios forestales, la telesanidad o la teleducación, entre otras.

Ventajas e inconvenientes

La Internet por satélite tiene una serie de ventajas y inconvenientes que debemos destacar.

Ventajas diferenciadoras

En lo que respecta a ventajas, la comunicación por satélite aporta los siguientes beneficios que la diferencia de otras tecnologías:

  • Con una solo huella satelital se cubren vastas extensiones, desde países incluso hasta continentes.
  • No es necesario, por tanto, despliegues de infraestructura en tierra.
  • El servicio está disponible de forma inmediata, para toda la superficie al mismo tiempo, lo que permite un despliegue rápido de red.
  • La cobertura no depende de la densidad de población o la orografía, por lo que se puede proporcionar conectividad en entornos agrestes, de difícil acceso, o poco poblados que nunca se cubrirían con estructuras terrestres principalmente por el coste.
  • Se trata de la única solución para servicios de movilidad como barcos y aviones.

Inconvenientes

En la otra cara de la moneda figuran los inconvenientes. Y el principal es la latencia, el retardo en la recepción de la señal. Los satélites geoestacionarios, situados a unos 36.000 km de altitud por encima del ecuador, tienen una latencia inherente de unos 0,24 segundos, que es lo que tardan las señales radioeléctricas en recorrer la distancia de ida y vuelta desde la Tierra al satélite. Esto, para muchos servicios de comunicaciones, no supone un problema. Para aquellas aplicaciones donde sí es necesaria una latencia más baja, sí. No obstante, la latencia no es el verdadero problema. El parámetro crítico es el jitter, la fluctuación del retardo, existente en todas las redes y sobre el que hay que actuar para garantizar los servicios y la calidad de los mismos.

Asimismo, para disfrutar de Internet por satélite basta con contar con un receptor de señal y un router. Sin embargo, uno de los frenos a su adopción radica en el peso del enrutador. Mucha gente viaja y considera un problema el tamaño y peso de este dispositivo. A ello hay que añadir un coste mucho mayor para las velocidades que ofrece y la existencia de un límite de descarga.

Desde el punto de vista medioambiental, la Oficina de Basura Espacial de la Agencia Espacial Europea estima que en este momento hay alrededor de 22.000 objetos artificiales de tamaño considerable (decenas de centímetros, o mayores) en órbita alrededor de la Tierra, pero que solo unos 2.300 de ellos corresponden a aparatos en funcionamiento. El resto constituye la población que suele denominarse basura espacial, un enjambre muy diverso que incluye satélites.

Empresas que lo comercializan en España:

Eurona: lidera el sector de las conexiones de Internet vía satélite en Europa y África. Gracias a sus múltiples flotas de satélites (Hispasat, Intelsat, Telstar, SES Astra, Eutelsat, Avanti) que garantizan cobertura allí donde el cliente lo requiere.
Viasat: más de 30 años avalan la experiencia de Viasat en el sector. Una compañía especializada en Internet por satélite que da cobertura al 100% del territorio nacional gracias a la flota de satélites propia con la que opera.
Embou: forma parte de MásMóvil (ahora también Orange), y se trata de una operadora especializada en Internet por satélite que da cobertura en la totalidad del territorio nacional.
SkyDSL: desde 1999, fue la primera compañía en ofrecer un sistema de Internet por satélite y ahora también se encuentra disponible en todo el territorio español. Además, ofrece un servicio de televisión y no tiene permanencia en sus tarifas.

Precios

A grandes rasgos, las tarifas que se barajan para contratar Internet por satélite en España van desde los 20 a los 60 euros al mes. A la hora de contratar una u otra hay que fijarse en la cobertura que ofrece cada operador y en los gigas que ofrece. Se pueden encontrar en el mercado conexiones desde 12,90 euros mensuales.

Internet satélite con Starlink. Pros y contras

La empresa SpaceX de Elon Musk tiene en marcha el proyecto Starlink que consiste en la construcción y el lanzamiento de una red de más de 12.000 satélites. Se trata de una mega constelación de satélites en órbita baja, los conocidos como satélites LEO (del inglés, Low Earth Orbit)-, con los que se consigue una cobertura global y una latencia mucho más baja en los servicios de comunicaciones.

La empresa americana lanzó este servicio en 2015 y presenta varias ventajas e inconvenientes.

Pros: velocidades
En el lado de las ventajas, Internet satélite con Starlink proporciona una conexión a Internet de alta velocidad con baja latencia para responder a la necesidad de los usuarios. Todos estos equipos orbitan alrededor del planeta a solo 550 km de nosotros y su cobertura se extiende al globo entero, proporcionando un desplazamiento de información muy rápido. De hecho, ofrece una latencia de 20 ms en la mayoría de países del mundo. En cuanto a la velocidad de Internet, se sitúa entre 100 y 200 Mbit/s.

En un primero momento, el servicio estaba disponible únicamente en Estados Unidos y en Modo Beta. Actualmente la compañía recibió las autorizaciones necesarias para su lanzamiento en otros países.

Contras: costes
En el lado de los inconvenientes está el coste. Disponer del kit Starlink para su uso personal o profesional es una posibilidad aún limitada por su tarifa. La tarifa propuesta es bastante cara para la mayoría de la población mundial ya que el coste aconsejado es de 500 euros por kit Starlink. Por otra parte, es necesario incluir un gasto suplementario de 59 euros por el envío al usuario y el precio de los servicios.

También se puede disfrutar de este servicio por abono mensual, pero la tarifa es de 99 euros al mes. Sigue resultando bastante caro.

Fuente: R&T

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