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Por Antonio Lorenzo, eE

La medida compensaría el aumento del ‘spectrum cap’ que favorece a los grandes operadores.

Los operadores locales de telecomunicaciones, asociados en Aotec, han alzado la voz para reclamar la cesión de frecuencias de 5G en zonas rurales, actualmente infrautilizadas, para así cumplir un doble objetivo: beneficiar a las poblaciones de menos de 20.000 habitantes con una mejor conectividad móvil y, al mismo tiempo, compensar los posibles efectos negativos para la competencia del aumento del spectrum cap (aumento de frecuencias que cada compañía puede disponer para sus servicio) previsto por el Gobierno.

La Asociación Nacional de Operadores Locales de Telecomunicaciones (Aotec) ha reclamado un cambio reglamentario para disponer de frecuencias de 5G con vistas a su utilización en las pequeñas poblaciones donde las operadoras no hagan uso del espectro. Con esta medida, explican a través de un comunicado, se «dinamizará el uso del espectro y se acelerará la llegada de la nueva conectividad móvil a estas zonas, que de otra forma quedan al arbitrio del mercado. Es una cuestión de cohesión territorial, de mantener la competitividad y la igualdad de los territorios, y de no fracturar el país», asegura.

Las mismas fuentes explican que «las bandas medias y altas son las necesarias para el 5G y en la actualidad en zonas rurales están siendo infrautilizadas». De hecho, el propio Ministerio de Asuntos Económicos -en respuesta parlamentaria- reconoce que en municipios de menos de 10.000 habitantes, las bandas de frecuencias de 1800, 2100 MHz y sobre todo entre 2,6 y 3,5 GHz, no están siendo utilizadas en la mayoría de los casos.

En este mismo sentido, respecto a las frecuencias de 2,600 y 3600 MHz, en los municipios de menos de 2.000 habitantes sólo se está usando en 87 y por un sólo operador. Por el contrario, en 769 localidades no se están utilizando.

Desde Aotec se recuerda además que las subastas de espectro únicamente impusieron la obligación de llevar el 5G real hasta poblaciones de más de 20.000 habitantes, mientras que en el resto el despliegue de la nueva conectividad marcará «la cuenta de resultados y la capacidad de inversión de las grandes operadoras». Algo que a su juicio no se puede permitir.

En el caso de que no se considere la propuesta, Aotec entiende que resultaría perjudicial para el país, ya que la brecha digital que comenzó a cerrarse con la fibra se volverá insalvable. «Los pobres digitales serán aquellos que no puedan acceder a los nuevos servicios que lleguen por esta vía», apuntan.

En este sentido, la asociación de operadores locales ha presentado ante el Ministerio de Asuntos Económicos una propuesta para cambiar el reglamento e introducir esta obligatoriedad. Entre otras ventajas, «se garantizaría el principio de eficiencia en el uso de un recurso tan escaso como es el de espectro al incorporar a más actores en la creación de infraestructuras 5G y explotación del espectro».

El Gobierno, a raíz de la fusión de Orange-MásMóvil, pretende ampliar el límite de frecuencias en manos de cada operador, el llamado spectrum cap. Este afectará a las bandas medias bajas y altas. Así, tiene la intención de establecer un límite de 160 MHz en lugar de los 135 actuales para las bandas de 1800, 2100 y 2600 MHz. Para la banda de 3,5 GHz el máximo sería de 140 MHz, en lugar de 120. De esta forma la nueva compañía resultante de la fusión tendría que deshacerse de menos frecuencias (remedies) y éstas podrían ser adquiridas por las grandes telecos existentes en España, concentrando el mercado. «Un mercado con tres actores es menos competitivo», asegura. Por tanto, para fomentar la competencia, la cesión de frecuencias donde no estén siendo usadas «permitirá la aparición de nuevos actores, como ocurrió con la fibra, un modelo de éxito».

Antonio García Vidal: «La conectividad 5G debe ser un derecho de todos los ciudadanos, vivan en donde vivan. No podemos permitir que sea un privilegio de unos pocos»

El presidente de Aotec, Antonio García Vidal, ha subrayado que «la conectividad 5G debe ser un derecho de todos los ciudadanos, vivan en donde vivan. No podemos permitir que sea un privilegio de unos pocos. Por eso el desarrollo de la nueva conectividad no debería ser una decisión exclusiva de tres operadoras. Un plan de país no puede ser gestionado por tres». A juicio del presidente de Aotec, «deberíamos aprender de nuestra propia historia: esta nueva conectividad no se puede desarrollar con el mismo modelo del 4G, porque tras más de ocho años aún existe un gran déficit de cobertura en demasiadas zonas rurales y también en algunas ciudades».

En opinión del presidente de Aotec, «hay territorios rurales donde se puede tener acceso a una conexión de fibra de 600 Mbp o más y ni siquiera hay cobertura móvil. Por eso debemos facilitar la entrada de nuevos actores en el desarrollo y despliegue del 5G».

García Vidal también ha añadido que la conectividad es un factor clave para el desarrollo económico y la innovación, y su desarrollo «debe ser una decisión que involucre a todos los actores posibles. Las políticas públicas deben impulsar un desarrollo sostenible y equitativo, y la diversificación económica es un objetivo importante para reducir la dependencia del turismo y las grandes ciudades. Y el crecimiento de nuevas ideas y empresas no será posible sin 5G. Política pública y actores económicos unidos: es la oportunidad para la diversificación económica en todos los territorios».

Fuente: eE

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