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Agencias

Las asociaciones industriales que representan a los operadores argumentan que los operadores preferirían mantener la legislación existente que implementar el marco propuesto.

Grupos sectoriales que representan a los operadores de telecomunicaciones europeos han advertido que la Ley de Infraestructura Gigabit (GIA) propuesta por la Comisión Europea podría penalizar a las empresas y dañar al sector.

La Asociación Europea de Operadores de Redes de Telecomunicaciones (ETNO), la Asociación Europea de Telecomunicaciones Competitivas (ECTA), la GSMA y GigaEurope han publicado una declaración conjunta en la que exponen sus preocupaciones sobre el borrador de la propuesta, que se presenta antes de una reunión de la Unión Europea la próxima semana.

La GIA fue propuesta por primera vez por la Comisión Europea en febrero de 2023, como la legislación destinada a reducir los costos de implementación de redes con capacidad gigabit y simplificar el proceso de implementación. GIA es parte de un objetivo más amplio de la UE de implementar infraestructura con capacidad gigabit en toda la UE para 2030, en línea con el programa de la Década Digital de la UE .

Sin embargo, la declaración conjunta de las asociaciones industriales cuestiona la eficacia de la GIA propuesta, afirmando que las negociaciones actuales «corren el riesgo de convertirla en una medida que penalice a los operadores de telecomunicaciones, sin producir ningún beneficio real en términos de simplificación administrativa».

La declaración aborda dos cuestiones principales en el proyecto de texto. En primer lugar, la sugerencia de la Comisión Europea de eliminar la cláusula de «aprobación tácita», que actualmente permitiría a los operadores seguir adelante con su despliegue si los municipios locales no responden a una solicitud de permiso de construcción en un plazo razonable. La cláusula es controvertida, ya que algunas empresas de la UE la consideran una intrusión en los derechos de terceros y propietarios privados, pero las organizaciones de telecomunicaciones argumentan que eliminar la cláusula es eliminar una «medida clave que aceleraría el despliegue de la red».

En segundo lugar, una propuesta añadida por el Parlamento Europeo para imponer límites de precios a las llamadas y mensajes dentro de la UE, que el grupo considera innecesario debido a la naturaleza competitiva del mercado.

La declaración conjunta sostiene que la provisión de redes digitales es «crítica para la prosperidad de toda Europa, ya que proporciona la columna vertebral de una economía moderna, eficiente y sostenible para los ciudadanos europeos». Está claro que la mayoría de los ciudadanos estarían de acuerdo con este sentimiento, pero esta afirmación enmascara la verdadera motivación de los operadores: una forma más barata y sencilla de desplegar sus redes.

El final de la declaración deja claro que la “industria de las telecomunicaciones de la UE” preferiría mantener las leyes actuales sobre el tema que implementar las nuevas, diciendo que mantener el status quo regulatorio sería “menos dañino”.

Fuente: TTelecom

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