Agencias
El histórico acuerdo por el que SpaceX ha adquirido espectro AWS-4 a EchoStar por 17.000 millones de dólares ha provocado un efecto dominó en los sectores móvil y satelital, con ganadores y perdedores claros en ambas industrias.
En agosto, AT&T llegó a un acuerdo con EchoStar por valor de 23.000 millones de dólares para adquirir las licencias de espectro de 3,45 GHz y 600 MHz de esta última firma.
En una nota de investigación publicada el 8 de septiembre, Roger Entner, fundador y analista de Recon Analytics, afirma que la “reorganización del espectro que ha culminado con la transacción entre EchoStar y SpaceX ha transformado el marco competitivo de las industrias de telecomunicaciones y satelital estadounidenses”.
“Ha creado ganadores y perdedores claros, consolidado una nueva estructura de mercado y establecido las trayectorias estratégicas de todos los principales actores para el resto de la década”.
SpaceX pagará 8.500 millones de dólares en efectivo y hasta 8.500 millones de dólares en acciones a EchoStar. También ha acordado financiar un total de unos 2.000 millones de dólares en pagos de intereses en efectivo sobre la deuda de dicha empresa hasta noviembre de 2027.
Antes de los acuerdos con AT&T y SpaceX, EchoStar se enfrentaba a una deuda de unos 26.400 millones de dólares.
SpaceX y EchoStar también suscribirán un acuerdo comercial a largo plazo, que permitirá a los abonados a Boost Mobile de EchoStar acceder al servicio Starlink D2C (directo al consumidor).
Por otra parte, el acuerdo parece echar por tierra el contrato de 13.000 millones de dólares de EchoStar con MDA Space para la construcción de satélites LEO (siglas inglesas de órbita terrestre baja) destinados a una red NTN (siglas inglesas de red no terrestre) en el marco de su constelación de satélites D2D (con conexión directa a dispositivos).
A continuación detallamos las firmas que se perciben como ganadoras y perdedoras en relación con el acuerdo entre EchoStar y SpaceX, así como algunos de los efectos dominó.
Quién gana
Entner señala que SpaceX y Charlie Ergen, cofundador y presidente de EchoStar, son los que más claramente salen ganando con el acuerdo. Ergen entiende que EchoStar, sumida en dificultades económicas, ha conseguido un salvavidas para pagar su deuda, al tiempo que se beneficia de la posibilidad de ofrecer un servicio D2C a los clientes de su marca Boost Mobile.
Según Entner, la estructura de pago en efectivo y acciones es “una obra de ingeniería financiera estratégica”, porque SpaceX no ha tenido que endeudarse para crear su constelación de satélites Starlink.
El analista señala que, “además, al aceptar una participación en una de las empresas privadas más valiosas del mundo”, Ergen “ha transformado lo que podría haber sido una simple liquidación de activos en una inversión a largo plazo”.
Entner explica que el acuerdo es “una victoria financiera” para Ergen, surgida de las cenizas del fracaso de la empresa en su intento por convertirse en la cuarta operadora más grande de Estados Unidos.
SpaceX había perseguido con ahínco el espectro AWS-4 de EchoStar, y a principios de 2025 había alegado que Ergen acaparaba licencias sin planes inmediatos para usarlas. Brendan Carr, presidente de la FCC (siglas inglesas de Comisión Federal de Comunicaciones, un organismo regulador estadounidense), compartía su postura.
Si bien SpaceX ha conseguido una adición valiosa con el bloque-H, Entner ha manifestado que el espectro AWS-4 es considerado como la “banda de oro” en servicios D2C, ya que originalmente se asignó a MSS (siglas inglesas de servicio móvil por satélite).
T-Mobile US está proporcionando su bloque-G PCS a los satélites Starlink de SpaceX. En la actualidad, dicho bloque se utiliza en T-Satellite, el servicio de mensajería de texto por satélite de la operadora.
Según Entner, la “adquisición tiene carácter transformador, puesto que permite a SpaceX desarrollar y desplegar una constelación Starlink D2C de próxima generación capaz de superar las limitaciones del servicio actual, limitado al texto. Al disponer de espectro especializado y concebido de acuerdo con propósitos específicos, SpaceX puede seguir ahora de manera creíble su propia hoja de ruta, a fin de ofrecer directamente servicios fiables de voz, datos suficientes para streaming y capacidades sólidas de Internet de las Cosas a smartphones sin modificar, lo que supone un salto cuántico en la capacidad del servicio”.
Entner considera que T-Mobile también ha ganado con el acuerdo, ya que tendrá acceso a una cobertura casi total en Estados Unidos si este obtiene las aprobaciones reglamentarias.
El analista señala que “T-Mobile pronto podrá comercializar un servicio que ofrece una conectividad prácticamente perfecta, puesto que eliminará la presencia de zonas sin cobertura terrestre en servicios básicos de voz y datos. Esta ‘ubicuidad’ se transforma en una ventaja formidable al competir”.
“Crea un servicio más atractivo que podría reducir la pérdida de clientes, sobre todo entre los suscriptores de alto valor en zonas rurales, los amantes de las actividades al aire libre y los clientes empresariales de sectores como la logística, la agricultura y el transporte”.
La ampliación del servicio también podría provocar que los clientes de telefonía móvil de AT&T y Verizon se pasaran a T-Mobile.
Tim Farrar, analista de TMF Associates, afirma en su nota de investigación que el acuerdo con EchoStar hace que competidores de Starlink como AST SpaceMobile, Globalstar y Lynk Global lo tengan mucho más difícil para “avanzar, porque no pueden competir con la velocidad con que SpaceX lanza nuevos satélites al mercado”.
Entner señala, como ventaja adicional en materia de competencia, que Starlink también se beneficia de poder disponer de los cohetes de SpaceX, que transportan sus satélites a la órbita terrestre baja (LEO).
Quién pierde
La ambición de Verizon y AT&T de proporcionar servicios D2C a sus clientes a través de asociaciones con AST SpaceMobile, mediante el espectro de 850 MHz que ambas operadoras poseen en Estados Unidos, corre ahora el riesgo de quedarse aún más a la zaga.
Farrar ha señalado que AST SpaceMobile tiene problemas de retrasos, como por ejemplo el del lanzamiento de su prototipo de satélite FM1 en agosto, que tenía que preceder a los futuros despliegues de sus satélites Block2 Bluebird de segunda generación.
Y además, según Farrar, “AST necesita recaudar más de 400 millones de dólares durante las próximas semanas para afrontar a finales de octubre el pago de 420 millones de dólares que debe a Viasat”.
El analista explica que el único beneficio que el acuerdo de EchoStar con SpaceX aportaría a AST SpaceMobile es que EchoStar podría perder su licencia de 2 GHz en la Unión Europea, “aunque sin duda su cancelación comportaría un litigio”.
Farrar señala que, en caso de producirse la cancelación, AST SpaceMobile y su socio Vodafone Group competirán con SES y Lynk Global por “lo que presumiblemente será una licencia emparejada de 10 MHz, suponiendo que Viasat conserve su propia licencia emparejada de 15 MHz”.
El analista señala que el acuerdo también ha precedido al lanzamiento del dispositivo de Apple, previsto para el 9 de septiembre.
Farrar cita una noticia publicada en junio por The Information, donde al parecer se explicaba que los empleados de Apple que trabajan en el proyecto de conexión directa a célula de su firma, en colaboración con el socio especialista en satélites Globalstar, han expresado su preocupación ante la posibilidad de que el fabricante del iPhone opte por asociarse con SpaceX.
En noviembre de 2024, Globalstar anunció sus planes para su nuevo sistema satelital C-3, una estrategia que comportaba el pago de hasta 1.100 millones de dólares (unos 940 millones de euros) a dicha empresa por parte de Apple, con el objetivo de financiar la conectividad no terrestre de los dispositivos iPhone. Farrar señala que los nuevos satélites de Globalstar se han demorado.
El analista apunta que “si bien es posible que esto no figure en la agenda para mañana mismo, todo el mundo tendrá en mente las decisiones sobre el futuro de la asociación entre Apple y Globalstar, y de la nueva constelación C-3. La cancelación de la constelación EchoStar D2D ya supuso un duro golpe para MDA, pero cualquier decisión de Apple de retirarse de la constelación C-3 tendría efectos todavía más demoledores”.
Farrar afirma que SpaceX quiere que Apple coopere, en lugar de seguir adelante con la constelación C-3, porque los teléfonos actuales no son compatibles con el espectro de bloque-H y AWS-4.
El analista explica que, si Apple no decide abandonar su asociación con Globalstar en favor de un acuerdo con SpaceX, esta última podría optar por desarrollar su propio dispositivo móvil, como Elon Musk ya ha insinuado con anterioridad.
Farrar señala que Musk ha apuntado la posibilidad de que Tesla fabrique el teléfono y proporcione conectividad satelital a través de Starlink.
El analista explica que “en ocasiones ha dado vueltas a esa idea en las redes sociales, pero también ha dejado claro que no quiere lidiar con los problemas que supondría un esfuerzo tan monumental”.
“Por último, creo que ahora podemos contar con que EchoStar reduzca gradualmente el resto de sus operaciones y venda el espectro que le queda. El bloque principal restante es AWS-3, que Verizon podría adquirir durante los próximos meses, quizá con un descuento respecto a los 10.000 millones de dólares (unos 8.500 millones de euros) que pagó EchoStar”.
Según Entner, el éxito de AT&T y Verizon en el mercado D2C depende ahora de que encuentren un socio externo, ya que “parten de una posición que va con retraso”, si bien podrían pasarse al bando de Starlink “bajo la premisa de que, si no es posible vencerlos, será mejor unirse a ellos”.
Fuente: MWL














