Agencias
Todos los estados miembros de la Unión Europea (UE) se han unido a una alianza liderada por los Países Bajos que presiona para que se modifique la Ley de Chips del bloque europeo, y pide que se trabaje para reforzar el ecosistema y promover la inversión y las alianzas internacionales.
La Coalición Semicon, creada en marzo por los Países Bajos y ocho Estados miembros, cuenta ahora con el respaldo de los 27 Estados, además de 50 grupos y empresas del sector, como Nvidia, ASML y STMicroelectronics.
El grupo ha anunciado mediante un comunicado la suscripción de una declaración sobre la necesidad urgente de una Ley de Chips 2.0 de la UE, revisada y con visión de futuro. Vincent Karremans, ministro holandés de Economía, se ha encargado de entregarla a la Comisión Europea (CE).
La declaración se centra en cinco puntos acordados por todos los Estados miembros involucrados: una revisión de la Ley de Chips que fortalezca el ecosistema de semiconductores alianzas mediantes entre industrias, pymes y empresas incipientes, la coordinación de la financiación europea y nacional con el fin de acelerar proyectos estratégicos y movilizar capital privado, el desarrollo de competencias en nuevas tecnologías, la promoción de la sostenibilidad y la colaboración con países afines en todo el mundo.
Según Karremans, los ministros de la UE han coincidido en que la estrategia industrial europea “debe adaptarse a las crecientes tensiones geopolíticas mundiales”.
“Europa está preparada para satisfacer las crecientes demandas en IA, automoción, energía y defensa.
“Nuestra industria y nuestros gobiernos se comprometen a colaborar en el desarrollo de capacidades y en garantizar la competitividad en todo el mundo”.
Objetivo inalcanzable
Los Estados miembros aprobaron la Ley de Chips de la UE en julio de 2023, con un fondo de unos 43.000 millones de euros destinados a mejorar la posición de la región europea en el mercado mundial de semiconductores. La UE declaró su objetivo de alcanzar el 20% de la producción mundial de chips para 2030.
Con todo, un Tribunal de Cuentas Europeo anunció a finales de marzo que el objetivo es inalcanzable, dada la situación actual del mercado, y predijo que Europa alcanzaría en torno al 11,7% hacia finales de la década.
Fuente: MWL














