Agencias
Grupo Televisa, uno de los grandes proveedores de servicios de telecomunicaciones en México, planea un aumento de capital de hasta 7,200 millones de pesos (406 millones de dólares), en un momento de reconfiguración financiera que también podría convertirse en oportunidad de expansión.
La emisora propondrá el aumento de capital a sus dueños en una reunión extraordinaria el 28 de abril, el mismo día que será llevada a cabo la asamblea ordinaria anual, con un monto que podría cambiar de acuerdo con lo que determine la propia asamblea, dio a conocer en la convocatoria de ésta.
Televisa no dio a conocer la forma en que las acciones serán ofertadas para su suscripción y pago y planea que las facultades para determinar esos detalles sean delegadas a su consejo de administración.
Con base en su precio actual, de 10.3 pesos por certificado de participación ordinaria (CPO), la emisión, de ser aprobada, podría alcanzar 697 millones de títulos, o un incremento de 28% respecto de los que hay actualmente en circulación.
Un exitoso aumento de capital llevaría, de acuerdo con cálculos de GBM Casa de Bolsa, a una dilución aproximada de 19.3%, aunque claro que la venta de nuevas acciones suele efectuarse primero exclusivamente con accionistas actuales.
La compañía tampoco describió el uso que planea dar a los recursos, que representarían un aumento de 20% del efectivo y equivalentes que reportó al cierre de 2025, pero sus finanzas no necesitan un motivo especial para dar la bienvenida a efectivo fresco.
Televisa cerró 2025 como el quinto año de menores ventas de los últimos seis, al tiempo que reportó pérdidas netas por tercer año consecutivo –cuarto si en 2022 se elimina el efecto de la formación de TelevisaUnivision.
Además, la empresa enfrentó el año pasado recortes de calificación crediticia global por parte de dos de las grandes agencias, Moody’s Ratings y Fitch Ratings, que la llevaron a representar un activo especulativo por primera vez en más de dos décadas.
Las calificadoras resaltaron el ambiente competitivo, la caída de usuarios particularmente en Sky, el impacto en las ventas y un elevado endeudamiento para justificar sus decisiones.
Sin embargo, pese a que GBM calcula que los recursos del aumento de capital llevarían el apalancamiento de la empresa a mejorar de 2.4 a 2.o veces, puede que los planes de Televisa no sean de saneamiento, sino de crecimiento.
En su más reciente reporte trimestral, la matriz de Izzi dijo que analiza varias oportunidades de inversión en el sector mexicano de telecomunicaciones, por lo que se encuentra preparando sus finanzas para encarar una operación de este tipo.
Desde hace al menos dos años, tras el intento fallido de fusión con su competidor Megacable, directivos de la empresa han dicho que se mantienen expectantes ante oportunidades derivadas de la consolidación en el sector de las telecomunicaciones.
En los últimos meses, algunos medios han reportado el posible interés de Televisa por adquirir el negocio de telefonía móvil de AT&T México, un hecho que no ha sido confirmado por las ninguna de las empresas.
“Una mayor consolidación en el segmento de cable sería positiva para todos los participantes, al favorecer una estructura competitiva más racional”, señalaron los expertos de GBM. “Por otro lado, una eventual entrada de TLEVISA al segmento móvil dependería de su ejecución; sin embargo, una valuación atractiva ayudaría a mitigar los riesgos de la transacción”.
Puede que Televisa no haya elegido el mejor momento en términos de su cotización, ya que pese a la espectacular recuperación que vivió en 2025, al elevar su valor en bolsa 52%, aún está más de 90% debajo de los máximos históricos que alcanzó hace poco más de una década.
Incluso cotiza más de 80% debajo de su mejor momento del último lustro, durante el cual emprendió la reestructura que la llevó a abandonar emblemáticos negocios como el radio y la producción televisiva para enfocarse en servicios de telefonía, internet y televisión de paga.
Pero la emisión de acciones, más que el respaldo del mercado, probablemente busca aprovechar el espaldarazo que la compañía ha recibido recientemente de inversionistas sofisticados y quienes podrían aprovechar para comprar más acciones.
A finales de 2024, el inversionista mexicano David Martínez, socio director de la firma Fintech Advisory y famoso por su experiencia en activos emproblemados, compró una participación de 7.8% en Televisa, para luego elevarla hasta 10% a inicios de 2025.
En octubre de 2025, el empresario Eduardo Tricio Haro, que recién vendió acciones de la reestructurada AeroMéxico, pasó a ser el cuarto mayor accionista de la empresa al adquirir 7.2% de su capital.
Solo un mes después, en noviembre, fue dado a conocer que Mario Gabelli, este último uno de los inversionistas más influyentes y respetados en Wall Street, decidió adquirir 5.5% de la mayor televisora del país.
Tricio y Gabelli aprovecharon para comprar títulos ya que la firma de fondos mutuos Dodge & Cox, que fue accionista de forma intermitente en la firma desde 2007, vendió prácticamente toda su participación –que llegó a ser de 13.6% en 2024.
Por su parte, este año JPMorgan Chase, uno de los bancos más grandes de Estados Unidos, se convirtió en dueño de 5.5% de Televisa.
En la sesión del martes la compañía concluyó con una baja de 0.2%, casi en línea con un S&PBMV IPC, principal índice del mercado, que perdió 0.7%.














