Agencias

Un informe reciente de Ookla, empresa de análisis de redes propiedad de Accenture, revela que la adopción de las tecnologías WiFi 6E y WiFi 7 avanza a un ritmo muy desigual a escala global.

Mientras países como Singapur o Estados Unidos lideran la transición hacia la banda de 6 GHz, España y la práctica totalidad de América Latina se enfrentan a barreras regulatorias y comerciales que frenan la modernización de las redes domésticas.

España: la paradoja de la fibra y el wifi obsoleto

El estudio vuelve a poner de manifiesto lo que Ookla ya denominó hace un año como “la paradoja de la conectividad en España” : encabezar el despliegue europeo de fibra óptica pero seguir navegando con wifi antiguo. Según los datos actualizados al primer trimestre de 2026, España continúa mostrando un uso de la banda de 6 GHz notablemente inferior al de países vecinos como Francia (8,6%) o Noruega (6,5%).

Esta situación se debe a que el despliegue masivo de fibra se realizó con equipos CPE diseñados para estándares anteriores. El router HGU de Telefónica, todavía presente en millones de hogares, utiliza WiFi 5.

Aunque operadores como DIGI y Orange han tomado la iniciativa de ofrecer WiFi 6 o WiFi 7 como estándar, otras compañías como Movistar o Vodafone han tratado con frecuencia estos equipos como productos de gama alta o con costes adicionales, lo que ha limitado su penetración. A finales de 2024, las velocidades con WiFi 7 en España ya duplicaban las del WiFi 5, pero la adopción sigue siendo insuficiente para cerrar la brecha.

América Latina: anclada en el WiFi 5 y la incertidumbre espectral

La situación en América Latina es aún más preocupante. El WiFi 5 sigue siendo la tecnología predominante, con una cuota del 52%, mientras que el uso efectivo de la banda de 6 GHz es prácticamente inexistente (0,1%). Según Mark Giles, director de investigación de Ookla, esta lentitud responde a un “marco espectral fragmentado”.

El principal obstáculo en la región es la disputa política por la banda de 6 GHz. Aunque en un primer momento países como Brasil o México apostaron por el uso no licenciado —destinado al wifi—, han dado marcha atrás reservando la parte superior de la banda para servicios móviles (5G/6G).

Esta ambigüedad, sumada al encarecimiento de los componentes por la demanda de infraestructuras de inteligencia artificial, desincentiva a los proveedores de internet a invertir en routers de gama alta. Solo Puerto Rico (1,1%) y Costa Rica (0,5%) muestran indicios de adopción temprana.

El 6 GHz: clave del futuro y motivo de discordia

La evolución hacia el WiFi 7 depende directamente de la disponibilidad de la banda de 6 GHz, que permite canales de hasta 320 MHz y velocidades teóricas de 46 Gbps. Además, incorpora la operación multienlace (MLO), que permite conectarse a varias bandas de forma simultánea para evitar interferencias.

Sin embargo, las políticas de espectro divergen según la región. América del Norte ha apostado por liberar los 1.200 MHz completos de la banda de 6 GHz, lo que ha llevado a Estados Unidos y Canadá a situarse entre los líderes de adopción mundial, con un 13,8%. En Europa, la Unión Europea solo ha armonizado la parte baja de la banda (500 MHz), mientras que la parte superior sigue siendo objeto de disputa entre los operadores móviles y la industria del wifi.

En Asia-Pacífico, Singapur ocupa la primera posición mundial en WiFi 7 (25%), gracias a una política pública orientada a promover conexiones residenciales de 10 Gbps y fomentar entre los consumidores la renovación de los routers.

También concluye que la tecnología ya está disponible, pero que el futuro de la conectividad inalámbrica en España y América Latina depende de las decisiones regulatorias que se tomen y de la disposición de los operadores a renovar los equipos de sus clientes.

Fuente: MWL