Agencias

Los proveedores de telecomunicaciones fijas están ajustando sus productos ante los cambios en el comportamiento del consumidor mexicano, de acuerdo con la calificadora de riesgo crediticio Fitch Ratings.

Los paquetes tradicionales de triple play –que incluían televisión de paga, teléfono e internet y que por años caracterizaron al mercado– ahora están pasando a propuestas de double play, centradas en banda ancha y streaming, dijo Fitch Ratings en una nota sobre el sector.

Estos cambios se dan “a medida que el abandono de la televisión de paga tradicional y el declive de los servicios de voz fija reducen la demanda de productos heredados”, agregó la calificadora de riesgo.

El teléfono fijo y la televisión por cable, están dando paso a una preferencia por mayor una conectividad.

“Estamos viendo que ya están empezando a caer las suscripciones a la televisión de paga en favor de las plataformas over the top. Estamos siguiendo este mismo patrón que veíamos en Estados Unidos hace cuatro o cinco años”, dijo Gonzalo Rojón, experto en Telecomunicaciones en entrevista.

En México, el servicio de telecomunicaciones fijas es provisto principalmente por cuatro actores: América Móvil (40.6% del mercado), Televisa (19.8%), Megacable (19.4%) y Totalplay (18.9%), que en los cinco años han desplegado importantes inversiones para expandir su presencia e instalar fibra óptica directamente a los hogares, una tecnología que alcanza capacidades superiores que el cable de cobre.

Luego de esta intensa de inversiones, Fitch considera que el sector de las telecomunicaciones está en una fase más favorable para su perfil crediticio. Esto se debe a que están reduciendo sus gastos de capital (capex) y destinando dichos recursos a disminuir sus niveles de endeudamiento.

Recientemente, empresas como Megacable y América Móvil han señalado una desaceleración en ejercicio de gastos de capital tras concluir este ciclo de inversión en México. Por su parte, Televisa está acelerando el despliegue de fibra, hasta alcanzar el 100% de sus usuarios en 2027, actualmente tiene a 52% de los clientes conectados a través de esta tecnología.

De acuerdo con la agencia calificadora, aunque los servicios de línea fija siguen siendo el principal motor de crecimiento del sector, las empresas ahora están aplicando estrategias diferenciadas para atraer y mantener a los usuarios.

La situación por la que pasa el segmento fijo se da, además, en medio de la madurez y consolidación del mercado móvil mexicano.

El segmento de telefonía móvil creció un 6.8% durante el primer trimestre de 2026, comparado con el mismo periodo del año anterior, mientras que la economía mexicana avanzó un 0.2%, de acuerdo con The CIU, una firma especializada en el sector.

“El dato resulta relevante porque confirma que la conectividad móvil continúa ocupando un lugar prioritario dentro del gasto de los consumidores mexicanos. Aun en un entorno de menor dinamismo económico, los usuarios siguen demandando más datos, mejores dispositivos y servicios digitales con mayores capacidades”, señaló la firma.

El mercado móvil es encabezado por América Móvil, que a través de Telcel cuenta con un 58% de participación. En este segmento se espera una posible salida de AT&T; el gigante estadounidense de las telecomunicaciones tiene actualmente una participación del 16%.

Fitch Ratings considera que una potencial venta de las operaciones de AT&T en México podría atraer el interés de operadores locales y fondos de inversión.

La venta, que podría concretarse tan pronto como este año, sigue al acuerdo por 450 millones de dólares alcanzado por la española Telefónica para vender sus operaciones mexicanas (con una participación del 14%) a la alianza establecida por OXIO y Newfoundland Capital Management, apuntó Fitch en su nota.

“La reciente actividad de fusiones y adquisiciones en el segmento móvil refleja la racionalización de carteras a medida que los operadores transitan por un mercado en maduración, reproduciendo la tendencia más amplia de disciplina de capital en la industria”, dijo Fitch.

Diversos reportes señalan a Grupo Televisa como un potencial comprador de estos activos. Si bien los rumores no han sido confirmados, Televisa ha señalado que analiza una posible adquisición relevante en México, por lo que este año suspendió el pago de dividendos y alista un incremento de capital por 7,200 millones de pesos (406 millones de dólares).

La posible compra por parte de Televisa se vislumbra en medio de los los recientes recortes en su calificación crediticia por parte de Fitch y de S&P, debido a que ha registrado ingresos y flujo operativo (EBITDA) menores a lo esperado. Una menor calificación crediticia se vincula a mayores costos de endeudamiento.

“La empresa prioriza la generación de flujo y la preservación de liquidez, mientras continúa invirtiendo en la calidad de su red para reducir la tasa de abandono de clientes”, concluyó Fitch.

Fuente: Axis