Agencias
Las grandes empresas de telecomunicaciones en India —Reliance Jio, Bharti Airtel y Vodafone-Idea— no quieren que el gobierno cree un permiso o trámite nuevo (y costoso) para la tecnología de autos conectados. Argumentan que no es necesario un proceso de licenciamiento separado.
Los operadores de telefonía móvil de India mantienen una disputa con empresas tecnológicas y del sector automotriz sobre la forma en que debe gestionarse el espectro radioeléctrico destinado a los servicios Vehicle-to-Everything (V2X), una tecnología considerada clave para el desarrollo de la movilidad conectada y la seguridad vial.
La tecnología V2X permite el intercambio inalámbrico de información en tiempo real entre vehículos (V2V), infraestructura vial (V2I), peatones (V2P) y redes móviles (V2N), con el objetivo de mejorar la seguridad en las carreteras, optimizar el tráfico y facilitar el despliegue de sistemas de transporte inteligentes.
El debate surge tras la consulta pública iniciada el mes pasado por la Autoridad Reguladora de Telecomunicaciones de la India (TRAI), que busca establecer un nuevo marco regulatorio para acelerar la adopción de esta tecnología en el país.
Como parte de su propuesta, la TRAI plantea destinar 30 MHz de espectro en la banda de 5.9 GHz para los primeros despliegues de la tecnología Cellular Vehicle-to-Everything (C-V2X), además de reservar otros 20 MHz para futuras aplicaciones de transporte inteligente.
Esta semana, la Asociación de Operadores Celulares de la India (COAI), organismo que representa a Reliance Jio, Bharti Airtel y Vodafone Idea, presentó su respuesta a la consulta regulatoria argumentando que dicho espectro debe asignarse mediante subasta comercial, tal como ocurre con las bandas utilizadas para servicios móviles tradicionales.
Los operadores sostienen que los futuros servicios V2X dependerán en gran medida de las redes 4G y 5G, por lo que consideran que debe aplicarse el principio de “mismo servicio, mismas reglas”, evitando un tratamiento regulatorio diferenciado.
Asimismo, advierten que la creación de una autorización específica para V2X podría generar una duplicación innecesaria de infraestructura de telecomunicaciones, incrementando los costos y reduciendo la eficiencia de los despliegues.
Sin embargo, esta posición difiere de la defendida por organizaciones como el Broadband India Forum (BIF) y la 5G Automotive Association (5GAA), que consideran que los servicios V2X tienen un fuerte componente de seguridad pública y, por tanto, justifican una asignación compartida y no exclusiva del espectro.
Según estos organismos, un esquema de asignación específico permitiría acelerar la implementación de la tecnología en zonas prioritarias y facilitaría el desarrollo de aplicaciones orientadas a la prevención de accidentes y la protección de los usuarios de las vías.
El interés del gobierno indio por impulsar esta tecnología es significativo. Las carreteras del país figuran entre las más peligrosas del mundo y, de acuerdo con cifras oficiales, en 2023 se registró aproximadamente una muerte por accidente vial cada tres minutos.
Mientras la TRAI analiza las distintas posiciones, el resultado de la consulta será determinante no solo para definir el modelo de implementación de los servicios V2X, sino también para establecer qué actores liderarán el desarrollo del ecosistema de movilidad conectada en India.
Por un lado, los operadores móviles promueven un modelo basado en la asignación comercial del espectro; por otro, los sectores automotriz y tecnológico priorizan un despliegue ágil enfocado en la seguridad vial. Ante este escenario, los reguladores deberán encontrar un equilibrio entre fomentar la innovación, garantizar un uso eficiente del espectro radioeléctrico y responder a uno de los desafíos más urgentes del país en materia de seguridad en las carreteras.
Las decisiones que se adopten en los próximos meses podrían definir el futuro del transporte inteligente y la movilidad conectada en India durante los próximos años.
Con información de TTelecom













