Con información de AXIS.

Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), el mayor fabricante mundial de semiconductores por contrato, anunció una inversión adicional de 100,000 millones de dólares para ampliar su capacidad de producción en Arizona, Estados Unidos, mediante la construcción de nuevas plantas de fabricación de chips.

Con este anuncio, el compromiso total de inversión de la compañía en territorio estadounidense asciende a 265,000 millones de dólares, consolidando uno de los proyectos de manufactura de semiconductores más importantes impulsados en Estados Unidos en los últimos años.

De acuerdo con TSMC, los nuevos recursos permitirán construir hasta cuatro plantas adicionales en Arizona, cuya ejecución dependerá de la evolución de la demanda del mercado. Estas instalaciones se sumarán a los proyectos que la empresa ya desarrolla en ese estado como parte de su estrategia para fortalecer la producción fuera de Asia.

La inversión también se alinea con los esfuerzos de Estados Unidos para ampliar su capacidad nacional de fabricación de semiconductores y fortalecer la resiliencia de la cadena de suministro de tecnologías estratégicas, especialmente ante la creciente demanda de chips avanzados utilizados en aplicaciones de inteligencia artificial.

El anuncio se produce después del acuerdo alcanzado este año entre los gobiernos de Estados Unidos y Taiwán para promover inversiones en sectores estratégicos, entre ellos semiconductores, inteligencia artificial y energía.

En paralelo, TSMC reportó resultados financieros superiores a las expectativas del mercado durante el segundo trimestre del año, impulsados por la demanda de chips de alto desempeño utilizados en centros de datos de inteligencia artificial y dispositivos electrónicos. La empresa prevé que esta tendencia continúe durante el tercer trimestre.

No obstante, las acciones de TSMC retrocedieron 2.3% en la Bolsa de Nueva York después de que la compañía anticipara un incremento cercano al 14% en su gasto de capital para este año, reflejando la preocupación de algunos inversionistas por el aumento de las inversiones necesarias para sostener la expansión de la infraestructura destinada a la inteligencia artificial.

Más allá de la reacción bursátil, el anuncio confirma que la competencia por asegurar la fabricación de semiconductores avanzados se ha convertido en una prioridad de política industrial para las principales economías. La expansión de TSMC en Estados Unidos forma parte de una estrategia más amplia para diversificar la producción de chips fuera de Asia y fortalecer cadenas de suministro consideradas críticas para el desarrollo de la inteligencia artificial, los centros de datos y las futuras generaciones de tecnologías digitales.