Redacción JenTelMx
La Comisión Europea lanzó una convocatoria para desarrollar hasta siete gigafábricas de inteligencia artificial, una iniciativa que combinará recursos públicos y privados para ampliar la capacidad de cómputo del continente, reducir la dependencia tecnológica y garantizar que el desarrollo de IA se realice bajo infraestructura y estándares europeos.
La Comisión Europea anunció la apertura de una convocatoria para establecer hasta siete gigafábricas de inteligencia artificial (IA) en distintos Estados miembros, un proyecto que busca convertir a Europa en uno de los principales polos mundiales para el desarrollo de esta tecnología y reforzar su autonomía estratégica.
La iniciativa contempla movilizar más de 30 mil millones de euros mediante una combinación de recursos públicos y privados. De ese monto, hasta 10 mil millones de euros provendrán de financiamiento europeo y nacional, mientras que se espera atraer al menos 20 mil millones de euros de inversión privada.
Las nuevas instalaciones estarán diseñadas para proporcionar la infraestructura necesaria para el entrenamiento, ajuste e inferencia de modelos avanzados de inteligencia artificial. Su capacidad estará disponible para empresas emergentes, pequeñas y medianas empresas, centros de investigación, universidades, industrias y organismos públicos.
Las gigafábricas integrarán procesadores especializados para IA, plataformas de software, servicios en la nube, conectividad de alta velocidad y centros de datos con criterios de eficiencia energética. Además, complementarán la red europea de 19 fábricas de IA ya existentes, fortaleciendo la capacidad informática del continente.
Uno de los objetivos centrales del proyecto es que el desarrollo de modelos de inteligencia artificial se realice sobre infraestructura ubicada en Europa y bajo las normas comunitarias en materia de protección de datos, ciberseguridad y principios éticos, reforzando así la estrategia europea de soberanía tecnológica.
La convocatoria está dirigida a consorcios integrados por empresas, entidades públicas, inversionistas y otros socios estratégicos. Los proyectos podrán desarrollarse en un solo Estado miembro o mediante esquemas transfronterizos que distribuyan la infraestructura entre varios países.
El programa será administrado por la Empresa Común Europea de Computación de Alto Rendimiento (EuroHPC JU), organismo que coordinará el proceso de evaluación y la adquisición conjunta de capacidad de cómputo con 18 Estados miembros participantes, entre ellos Alemania, Francia, España, Italia, Portugal, Suecia y Polonia.
El financiamiento se distribuirá en dos fases. En un primer grupo se apoyarán hasta cuatro proyectos con recursos europeos que podrían alcanzar los 500 millones de euros por gigafábrica, mientras que un segundo grupo respaldará hasta tres proyectos con financiamiento de hasta 1,000 millones de euros por instalación, condicionado al cumplimiento de objetivos de expansión en capacidad de procesamiento.
Aunque la estrategia busca fortalecer la industria tecnológica europea, la Comisión también reconoció la necesidad de mantener acceso a componentes de alto desempeño desarrollados fuera del continente. Como parte del seguimiento al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, firmó cartas de intención con Advanced Micro Devices (AMD), NVIDIA y Qualcomm, con el fin de garantizar el suministro de hardware para los proyectos seleccionados.
Las solicitudes podrán presentarse hasta el 12 de noviembre de 2026. La Comisión prevé anunciar los proyectos seleccionados a principios de 2027, iniciar su construcción ese mismo año y poner en operación las primeras gigafábricas en un plazo máximo de 18 meses tras la firma de los acuerdos.
La iniciativa refleja cómo la competencia internacional por la inteligencia artificial se ha trasladado del desarrollo de modelos al control de la infraestructura informática necesaria para entrenarlos y operarlos. En este escenario, la capacidad de cómputo, los centros de datos, la nube, la conectividad de alta velocidad y el acceso a procesadores especializados se consolidan como activos estratégicos para la competitividad de los países.
Aunque el proyecto busca fortalecer la autonomía tecnológica europea, la Comisión también contempla mantener abiertas las cadenas internacionales de suministro. Como parte del seguimiento al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, firmó cartas de intención con Advanced Micro Devices (AMD), NVIDIA y Qualcomm para facilitar el acceso al hardware que requerirán las gigafábricas.
La estrategia evidencia que, mientras Europa busca reducir su dependencia tecnológica mediante infraestructura propia, también procura mantener la colaboración con proveedores internacionales para acelerar el despliegue de capacidades de inteligencia artificial. En conjunto, la iniciativa se suma a los esfuerzos que tanto la Unión Europea como Estados Unidos impulsan para fortalecer su liderazgo en IA, semiconductores y computación de alto desempeño, en un contexto donde la infraestructura digital adquiere un papel cada vez más relevante para la seguridad económica y la innovación.
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