Por Sandra Rodríguez, JenTelMx
México dio un nuevo paso hacia la transformación y homologación de la gestión pública con la publicación, en el Diario Oficial de la Federación (DOF), de los Lineamientos para la Implementación del Modelo Nacional de Homologación de Trámites y Servicios, Compartición de Soluciones Tecnológicas y Desarrollo de Capacidades Públicas, emitidos por la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT).
El instrumento establece las bases para implementar un modelo nacional orientado a simplificar, estandarizar y homologar trámites y servicios en los tres órdenes de gobierno, así como para facilitar la compartición de soluciones tecnológicas y fortalecer las capacidades públicas en materia digital.
El objetivo va más allá de estandarizar procesos administrativos. Los Lineamientos plantean mecanismos para que las soluciones tecnológicas desarrolladas dentro del sector público puedan ser donadas o compartidas, evitando duplicar esfuerzos y favoreciendo el desarrollo de capacidades tecnológicas bajo una lógica de aprovechamiento común.
De la homologación al código compartido
Uno de los elementos más relevantes es la creación de mecanismos para compartir soluciones tecnológicas y acceso a su código fuente, mediante el Repositorio Nacional.
La compartición podrá realizarse a solicitud de autoridades locales y sujetos obligados o, en determinados casos, por iniciativa de la Autoridad Nacional. Para ello, deberán acreditarse aspectos como la infraestructura disponible y las capacidades humanas y técnicas necesarias para implementar la solución.
El procedimiento contempla etapas y plazos específicos: la autoridad revisará la solicitud, podrá requerir información adicional, y una vez aprobada la compartición se formalizará la entrega y el acceso al repositorio correspondiente.
La lógica es clara: una solución tecnológica desarrollada con recursos públicos puede convertirse en un activo reutilizable para otras instituciones, siempre que existan las condiciones para su adecuada implementación.
También se contempla la donación de soluciones
Los Lineamientos establecen además un procedimiento para la donación de soluciones tecnológicas, que incluye la entrega del código fuente y de la documentación técnica necesaria para su implementación.
El modelo contempla también la actualización de las soluciones. Cuando quien realizó la donación modifique, mejore o actualice el código, deberá informar a la autoridad correspondiente, proporcionar la documentación técnica y mantener integrada la versión actualizada en el Repositorio Nacional.
Con ello, el propósito no se limita a acumular desarrollos tecnológicos, sino a mantenerlos disponibles y funcionales dentro de un esquema nacional de aprovechamiento.
Un modelo nacional dentro de un Estado federal
El componente federal es particularmente relevante.
El artículo 40 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que México es una República representativa, democrática, laica y federal, integrada por estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, además de la Ciudad de México, unidos en una Federación.
En ese contexto, la construcción de Modelos Nacionales y de mecanismos para compartir soluciones tecnológicas entre los distintos niveles de gobierno plantea un desafío que trasciende la homologación administrativa: articular estándares y capacidades comunes respetando el diseño federal del Estado mexicano.
La propia estructura de los Lineamientos reconoce esta dimensión al contemplar la participación de autoridades locales y sujetos obligados, así como la necesidad de que quienes soliciten una solución acrediten las condiciones de infraestructura y capacidad humana y técnica para ponerla en operación.
El desafío está en la implementación
Aquí se encuentra probablemente uno de los puntos determinantes del nuevo esquema.
Compartir código fuente no equivale automáticamente a contar con infraestructura, personal especializado, procesos internos, presupuesto o capacidad institucional para ponerlo en operación.
La existencia de un Repositorio Nacional y de un catálogo de soluciones puede facilitar el aprovechamiento de desarrollos tecnológicos, pero su impacto dependerá de que las instituciones receptoras puedan adaptar, implementar, mantener y evolucionar esas herramientas.
El reto será particularmente importante en el ámbito estatal y municipal, donde las diferencias en infraestructura, capacidades digitales y recursos disponibles pueden determinar que una misma solución tenga resultados muy distintos de una entidad a otra.
Por ello, la homologación deberá acompañarse de interoperabilidad, capacitación, soporte técnico y capacidades institucionales suficientes para evitar que los Modelos Nacionales se conviertan únicamente en estándares formales, sin una implementación equivalente en todo el territorio.
Lo que sigue
La relevancia de estos Lineamientos comenzará a medirse en su operación.
El funcionamiento efectivo del Repositorio Nacional, la integración del Portafolio Nacional, los procesos de donación y compartición y, sobre todo, la capacidad de las autoridades para implementar y mantener las soluciones determinarán si el modelo logra traducirse en mejores servicios públicos.
El objetivo es ambicioso: avanzar hacia una administración pública con procesos más homogéneos, soluciones tecnológicas reutilizables y mayores capacidades digitales.
El verdadero reto será convertir ese modelo nacional de transformación digital en capacidades reales de implementación, manteniendo al mismo tiempo la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno y el marco federal que estructura al Estado mexicano.














