Sandra Rodríguez, JenTelMx

El crecimiento de la infraestructura necesaria para desarrollar inteligencia artificial está generando una presión inesperada sobre uno de los elementos básicos para acceder a internet: el smartphone. La GSMA advierte que el aumento en el precio de componentes de memoria está encareciendo los dispositivos de entrada y podría dificultar la reducción de la brecha digital, especialmente en países de ingresos bajos y medios.

De acuerdo con el State of Mobile Internet Connectivity 2026 de la GSMA, 4.8 mil millones de personas utilizaban internet móvil desde su propio dispositivo al cierre de 2025. Sin embargo, otros 3.1 mil millones viven en zonas donde existe cobertura de banda ancha móvil pero todavía no utilizan internet, una situación que la organización identifica como la “brecha de uso”. Más de 90% de quienes permanecen desconectados viven, por tanto, en zonas donde la infraestructura ya está disponible.

El problema se relaciona cada vez más con el costo del dispositivo. La GSMA señala, con base en datos de Counterpoint Research, que los precios de la memoria más que se duplicaron entre el tercer trimestre de 2025 y el primero de 2026 y posteriormente aumentaron entre 80% y 90% durante el segundo trimestre. La presión ya alcanza a los smartphones de menor precio y amenaza particularmente a los mercados emergentes.

La situación también comienza a reflejarse en mercados como México. Counterpoint Research reportó una caída de 9% interanual en los envíos de smartphones durante enero y febrero de 2026, en un escenario en el que el incremento de los precios de memoria y las condiciones económicas afectaron la demanda. El dato no permite atribuir la contracción exclusivamente al costo de los componentes, pero sí muestra que la presión sobre el mercado de dispositivos ya es observable.

La paradoja es relevante: mientras la IA promete ampliar el acceso a servicios digitales, su expansión puede elevar el costo de algunos de los dispositivos necesarios para aprovecharlos. La conectividad, por ello, no termina con la cobertura de una red; también depende de que las personas puedan adquirir y mantener un dispositivo capaz de acceder a ella. La reutilización, reparación y reacondicionamiento de smartphones pueden convertirse en herramientas adicionales para contener esa barrera, mientras fabricantes y proveedores enfrentan el desafío de mantener alternativas asequibles en un mercado donde la demanda de memoria continúa creciendo.